Conseguir que un bebé flote no es difícil, es necesario buena actitud, buen trabajo y constancia. No se debe prestar toda la energía del curso a la consecución de la flotación de los bebés; habrá que realizar la planificación con criterio. Es decir, ¿de qué sirve que se consiga que un bebé flote?
Mientras más pequeño es el bebé más sencillo es hacerle flotar. La flotación es supervivencia; mientras más mayor es el bebé, más consciente es del medio que le rodea, pueden aparecer miedos, etc.

NOTA MUY IMPORTANTE:

LudoQua tiene la siguiente filosofía de trabajo:

  <<No se trabaja la flotación para que los bebés sean autónomos y las familias puedan estar “más tranquilas” o “menos pendientes”, tampoco se trabaja la flotación “por si se cae al agua”, LudoQua apuesta por un trabajo efectivo en familia, reforzando vínculos afectivos, los bebés no necesitan autonomía, necesitan cariño, horas de sueño y alimento>>

Posteriormente a los ejercicios básicos de flotación, serán muy interesantes las combinaciones flotación-propulsión-inmersión.

¿Cómo conseguir flotación?

  1. Flotación con contacto físico
  2. Flotación con material auxiliar
  3. Flotación por convección

Flotación con contacto físico:

Recuérdese que se dijo niveles atrás, ¿dónde se encuentra un bebé más a gusto? En los brazos de sus progenitores. La flotación con contacto físico “aprovechará” esta circunstancia.

El bebé deberá estar tumbado boca arriba en el pecho de su madre, preferiblemente en el lado del corazón (el sonido del latido produce un efecto tranquilizador en los bebés). La mamá se pondrá recostada, es decir, semitumbada y los dos pasearán por el agua de tal forma que la madre caminará hacia atrás. Para evitar abrazos en momentos que no deben ser, por ejemplo, el bebé quiere abrazar a su madre, pero no por premio a la finalización de un ejercicio, sino para evitar el ejercicio, se utilizará la técnica “manos ocupadas” que consiste en dar “algo” al bebé en sus manos, un juguete, etc., para que éste tenga las manos ocupadas y no se acuerde de abrazar. De esta forma se fomenta la flotación.

Flotación con material auxiliar:

La técnica es la misma que la citada anteriormente tan solo que se va a introducir progresivamente el material deseado en la misma posición hasta que el bebé deja el contacto del cuerpo de la mamá y flota con el material. Es un proceso que durará dependiendo del bebé, no se suele conseguir en una sesión, sino que es un trabajo progresivo. Prima la eficacia de la flotación, como la relajación, la finalización de la clase de manera satisfactoria y buen sabor de boca que la flotación con material en sí misma.

Se puede utilizar cualquier material auxiliar que el monitor crea oportuno para la consecución de este objetivo. No se trata de realizar ejercicios cerrados, sino dar pautas de trabajo e ideas al monitor. Se debe tener paciencia, amor y constancia. El bebé deberá conseguir la confianza necesaria como para no depender del contacto de la madre, lo cual al principio le resultará extraño. Obsérvese que se habla de “no depender del contacto” y no “autonomía del bebé”. En ningún momento la madre dejará de vigilar al pequeño y de guiar el ejercicio, aunque éste se realice con churro, manguito, etc.

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