Aprender a nadar es algo muy concreto.

A mi me gusta ver la natación como algo más global. No me gusta “solo enseñar ” al estilo clásico.

Para que veáis mi forma de enseñar os dejo esta foto de material que acabo de comprar: cesta de la compra.

Qué voy a trabajar de forma lúdica:

  • Se trabaja la patada para aprender a nadar
  • Se trabajan los colores
  • Las formas
  • Se trabaja en equipo con los demás compañeros.
  • Aprendemos a hacer la compra
  • Trabajamos mucho en el agua: resistencia
  • Se lo pasan muy bien, se motivan y tienen ganas de repetir.

Y muchas cosas más que podría contaros.

Para ellos es un juego, pero yo se que están practicando técnica específica de natación.  Cada juego tiene un sentido, un motivo. De esta forma yo no obligo a ningún niño,  son ellos los que piden hacer más,  y probar cosas nuevas.

Como podéis ver no es la forma tradicional. Pues así se trabajan todos los aspectos de la natación  (estilos, posición,  técnica,  respiración….) pero de una forma diferente.

Este material es solo un ejemplo de todo lo que trabajamos duro en el agua en cada sesión. Es más trabajo para el profesor?  Sí pero os aseguro que merece la pena!

Antes de explicar el método LudoQua, veamos que tienen en común:

–        Un grupo de niños jugando que están en el mercado, cada uno con su rol (tendero, comprador, etc.)

–        Varios niños jugando un partido de fútbol en la calle en la que usan su propia ropa como porterías.

–        Un grupo de personas jugando una partida de dominó en el bar.

–        Un adolescente jugando con la videoconsola

¿Podemos clasificar estas situaciones? ¿Son todas ellas un “juego”?

En el día a día se usa la palabra juego para referirse a diferentes situaciones, emociones o sentimientos, con significados diversos. En nuestra vida personal y profesional se observan muchas situaciones en las que tanto niños como adultos juegan. Los motivos por los que necesitamos jugar son muy variados: por diversión, entretenimiento, para pasar el rato, o simplemente aprender algo nuevo. De estos motivos dependerán el contexto social en el que se encuentren: edad, cultura, desarrollo; el ser humano juega de manera diferente.

  LudoQua es un método de trabajo empírico creado por Francisco Sánchez, en el que se han fusionado el carácter lúdico con el agua. LudoQua es otra forma de aprender a nadar, es otra forma de enseñar. LudoQua se basa en una enseñanza lúdica, divertida, en la que los niños también puedan ser los protagonistas. Los seres humanos aprendemos constantemente situaciones de la vida jugando; los niños están constantemente jugando. De esta forma se desarrollan como personas, su autonomía, su personalidad. En LudoQua hacemos que el deporte sea divertido; hacemos que los niños aprendan a nadar jugando. Porque jugar en el día a día. Jugando se aprenden mucho mejor los conceptos, se asimilan y se recuerdan mejor. Aprender a nadar no tiene que ser una obligación, sino un deporte y un momento lúdico. En el caso de LudoQua baby, también será un momento familiar excepcional.

Los niños y los adultos, en base, juegan de manera similar:

  • Cogen, manipulan objetos
  • Se entretienen
  • Expresan sentimientos
  • Experimentan sensaciones
  • Viven fantasías
  • Transforman objetos de la realidad
  • Conocen su cuerpo
  • Ponen a prueba las capacidades de los demás.

¿Qué material de piscina es más adecuado para que los niños aprendan a nadar?

Hoy en día existe gran variedad de material auxiliar que combina diversión y aprendizaje.

  • El objeto más común es el llamado “churro” o “patata”. Es un cilindro de poliestireno que permite gran cantidad de juegos y ejercicios, así como autonomía para el niño.
  • Los manguitos de poliestireno también son muy útiles, ya que no se pinchan, sobre todo los que llevan varios discos porque se pueden ir quitando en función del nivel del nadador.
  • También son eficaces los bañadores que llevan integradas varias microcámaras de aire que permiten flotar sin impedir el movimiento. No recomiendo chalecos que no lleven arnés porque se suben a la cara del pequeño.

Básicamente, con un “churro” en la piscina podremos pasarlo en grande con los niños y ellos podrán realizar todo tipo de movimientos y ejercicios (delante, detrás, a caballito, etc). Eso sí, los padres deberán estar muy atentos en todo momento. Estamos eligiendo calidad y diversión y desechamos pseudotranquilidad y flotador.

Buhita, una de las integrantes de los Pijamask tiene otros super poderes.

Adivináis cuales? Me ayuda en la piscina a quitar el miedo al agua de los peques.

Cuando un peque viene a natación y tiene miedo, puede ser por:

  • una mala experiencia previa
  • desconocimiento
  • miedo porque la piscina es grande
  • no sabe que se va a hacer
  • el agua puede estar fría
  • no está con los papas….
  • mil cosas más

En cualquier caso, tener miedo al agua:

  • no es algo malo
  • no es motivo de burla
  • no es ser menos
  • no tiene edad (hay niños de 3, 6 o adultos con miedo)
  • es fácil ponerle solución

Con ella jugamos mucho, le damos muchos paseos en barco (tabla de natacion), la llevamos a la playa (de lado a lado de la piscina), nos enseña a bucear,  a soplar burbujas y muchas cosas más.

La verdad es una buena compi 🙂

 

Buenos días!

Tal como os comentaba el otro día en otro post, hablaba sobre los miedos de los peques al agua en la piscina. Si no lo leíste está aqui.

En ese artículo os comentaba los posibles motivos por los que un peque puede llegar a tener miedo al agua en la piscina, y también os decía que haría otro post para ver cómo se puede solucionar; pues bien, allá vamos! 

Sabiendo todo esto, estamos ya en condiciones de pasar el número 3, y ver que todo no es tan malo,  y que se le puede poner solución (donde yo trabajo en menos de 5 sesiones solucionado)

¿Cómo quitar el miedo al agua?

Lo primero de todo es tener buena comunicación con las familias, que expliquen de dónde (creen) que viene el miedo, si ha sido por mala experiencia en otra piscina, de más pequeño, susto, etc. Una vez sabemos de dónde partimos, comenzamos a trabajar. Hablar con los peques es fundamental: nos sentamos juntos (no necesariamente dentro del agua, en el borde suficiente), hablamos, nos conocemos un poco. Sacamos juguetes que le interesen y poco a poco todo va fluyendo.

Siempre explicaremos qué ejercicio vamos a hacer y así sabemos su opinión. Si nos expresa malestar tenemos que explicarle cómo lo vamos a realizar y hacerle entender que sentir malestar NO es malo, que le vamos a ayudar, vamos a estar a su lado en todo momento. El ejercicio que queremos hacer lo dividimos en 3: empezamos por ejercicio base sencillo, después lo complicamos un poco y finalmente se ejecuta como queremos. Ejemplo: quiero que el peque vaya solo con el churro para trabajar autonomía. Primero le explico, después le llevo el recorrido aupas, con calma, cariño; después aupas y el churro y poco a poco le entrarán ganas de probar él solito/a. Todo esto no tiene por qué ser en el mismo día claro 😉

Nunca forzaremos a realizar ejercicios, trabajaremos la MOTIVACIÓN y el JUEGO.  Seremos simpáticos, cordiales y muy CARIÑOSOS. Al fin y al cabo, SÓLO TIENEN 3 O 4 AÑITOS. Cada peque afortunadamente es diferente, cada uno lleva su ritmo, nunca mediremos a todos por igual: respetaremos la evolución de cada uno.

Pues bien, hasta aquí hemos llegado, espero que os haya quedado claro todo. Cualquier duda me tenéis a vuestra disposición en www.franciscosanchezaguilar.com o pakinen.sanchez@gmail.com

¿Cómo trabajar la autonomía en el agua con niños pequeños?

OBJETIVO: cierta autonomía de los niños de 2-3 años en el agua.
EJERCICIO LÚDICO 1: jugamos a saltamontes. Los niños se tiran al agua y
los coge el monitor.
EJERCICIO LÚDICO 2: jugamos a hacer bombas de agua. El niño se tira al
agua de la mano del profesor haciendo una gran bomba.
EJERCICIO LÚDICO 3: realizamos los ejercicios 1 y 2 pero con material
auxiliar. En este caso jugamos al saltamontes nadador y a la bomba boya.
EJERCICIO LÚDICO 4: ya dentro del agua jugamos a cangrejos y los niños
se desplazan por el borde de la piscina agarrados por las manos.
EJERCICIO LÚDICO 5: jugamos a hacer pompas de jabón soplándole al
agua por la boca.
EJERCICIO LÚDICO 6: jugamos a aprender partes del cuerpo mojándolas
por partes: mojamos orejas, barbilla, sacamos pie del agua, etc.
EJERCICIO LÚDICO 7: jugamos a cangrejos con manguitos o material
auxiliar.
EJERCICIO LÚDICO 8: los niños se sueltan del bordillo y jugamos a coches
de carreras ayudados por el monitor.
EJERCICIO LÚDICO 9: jugamos a rescatar juguetes del agua para liberar las
manos del niño. Si el niño tiene juguetes en las manos evitará abrazar al
monitor y así aumentamos su autonomía.
EJERCICIO LÚDICO 10: sacamos los juguetes de la piscina y ayudamos a los
niños a aprender a salir de la piscina solos.
EJERCICIO LÚDICO 11: jugamos a pescadores. Tiramos juguetes a la
piscina; los niños saltan y con la ayuda del monitor se van a pescar.
Volvemos hacia atrás como cangrejos.
EJERCICIO LÚDICO 12: jugamos al circo. Los niños se tiran al agua y nadan
una pequeña distancia con material auxiliar imitando un animal.
Aprender a nadar jugando: método LudoQua
Dependiendo del animal favorecemos la batida de pies, la brazada, la
respiración, etc.
EXTRA DEL MODELO LÚDICO:
Qué más han aprendido los niños:
– Que los saltamontes saltan
– Como hacer la bomba
– Las boyas flotan
– Aprenden partes del cuerpo
– Aprenden a salir de la piscina
– Aprenden animales de circo
– Se inician en los movimientos básicos de natación (muy básico).

Hoy voy a escribir un post en dos 🙂

En este primero vamos a ver el por qué del miedo al agua y las situaciones más comunes desde mi experiencia que generan este miedo.

En el siguiente post explicaré como tratar esas situaciones. Vamos allá!

Vamos a comenzar por el principio que siempre es lo mejor. ¿Por qué miedo al agua?

El miedo es algo irracional, no podemos elegir tener miedo o no. Según la RAE miedo significa: Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.. Vamos a analizar estas dos definiciones. El miedo lo podemos definir como angustia real o no, es decir, el peque SABE que el agua le da miedo, o anticipa que determinado ejercicio le va a dar miedo y le crea angustia. Si vemos la segunda definición, vemos cómo el pequeño desconfía de “lo que viene”, le crea angustia y malestar lo que se va a hacer en clases de natación.

Bien, esto que he comentado anteriormente es fundamental y en breve vais a ver por qué. Seguimos con el segundo punto, cómo se producen estas situaciones. Voy a enumerar casos en los cuales según mi experiencia profesional se pueden dar situaciones de miedo al agua.

  • Desconocimiento de la actividad
  • Hacer un ejercicio no deseado (generalmente inmersiones) de forma obligada.
  • No anticipar ejercicios
  • No explicar correctamente la actividad
  • Falta de empatía
  • Falta de profesionalidad
  • Dejadez
  • Pensar que todos los peques son iguales
  • Trabajar de forma muy estricta en el agua.
  • Lanzar de forma brusca al agua
  • Dejar pasar angustia en el agua
  • Enseñar a nadar “a lo bruto”.
  • Y alguna más que seguro me dejo (que es ya un poco tarde pero hago esto con los peques en la cama zzzz…)

En el siguiente post os explicaré cómo ponerle solución. Nos leemos?

– Deja que tu hijo elija el material que quiere usar contigo para jugar. Si no quiere material no te preocupes. Si no sabe nadar, se aferrará a ti, y, poco a poco, por su ganas de jugar (date tiempo, es un niño y tarde o temprano querrá jugar) él mismo querrá soltarse y tener más autonomía. 
– Si tu hijo quiere tirarse al agua, déjale que lo haga cuando tú estés mirando, no se lo prohíbas cuando estés presente, ya que lo tomará como un juego y se lanzará cuando te despistes: es mejor que pruebe experiencias contigo delante para evitar accidentes.
– Si tiene miedo, escoge un lugar tranquilo y que no le cubra el agua. Olvídate de que aprenda a nadar ese día, ¡juega con él! Haz de ese momento, un momento de juego increíble, aunque sólo le llegue el agua a los tobillos.
– Si consigues que esté a gusto, poco a poco podrá cubrirle un poco más el agua. Si tienes paciencia, cogerá confianza y autonomía en el agua, y llegará a ver que es un lugar divertido.
– Si, por el contrario, lo que quiere es material, no te empeñes en que se meta al agua sin nada. En clases de natación nos es muy apropiado a los monitores que un niño quiera entrar al agua, aunque sea con material. Ellos no lo saben, y vosotros seguramente tampoco, pero con material propiciamos una buena posición del cuerpo en el agua (hidrodinámica).

Muchas familias se plantean cómo o a qué jugar con su bebé en sus primeros meses de vida. Cuando los niños con más mayores, podemos apuntarlos a cualquier deporte; el deporte más completo por excelencia es la natación. Existe una variante de la natación que es más bien reciente, no muy conocida por la gente: la matronatación o natación para bebés. Ahora ya sabemos que con nuestro bebé podemos realizar un “deporte” en familia de forma eficaz y segura.

La matronatación es también conocida como “natación para bebés” o “estimulación temprana acuática”. Se trata de una variante de la natación para los más pequeños de la casa. Con el paso del tiempo se ha comprobado que practicar un deporte tan completo como la natación, incluso con los bebés es muy beneficioso.
La estimulación temprana acuática es una actividad que realizan los bebés con las ayuda de mamás y papás y el profesional; el objetivo no es aprender a nadar, sino adquirir una serie de conocimientos y aptitudes acuáticas. El tipo de estimulación que se trabaja es a nivel motor, sensorial, sensitivo y cognitivo. Hablamos de matronatación en edades comprendidas entre los 5 y 18 meses.

¿Es una actividad segura?

Con 5 meses el bebé ya tiene su sistema inmunitario desarrollado. Debemos prestar atención a:
 La temperatura ambiente de la piscina debe ser cálida y confortable, con buena ventilación
 La temperatura del agua será alrededor de 32º C para que la sesión sea agradable. Los bebés pierden calor rápidamente, por ello el agua debe estar a esta temperatura y nunca bañarlos en agua fría hasta que no tengan más edad. Nos interesa también que el pequeño se encuentre agusto y la actividad sea lo más familiar, divertida y confortable posible.
 Cloro. La concentración de cloro debe ser inferior a la establecida en piscina de nado normales. Lo ideal entre 0,5 y 0,6% de cloración para matronatación.

Beneficios de la matronatación
 Se cansa y come mejor
 Se cansa y duerme bien
 Mejoran sus reflejos
 Estimula su coordinación
 Mejora su agilidad y destreza. El agua es un medio menos hostil que el terrestre.
 Establece un vínculo afectivo con mamá/papá
 Socializa con el entorno
 Refuerza sus defensas
 Aprende colores, objetos, formas…
 Mejoran sus aptitudes de supervivencia acuática
 Para el curso siguiente ya está “adaptado al medio”
 Establece una rutina. Muy importante
 Momento lúdico-familiar excepcional

¿Qué hay que hacer antes de ir a la piscina?

Las mamás sabéis mejor que nadie cuáles son las necesidades de vuestro pequeño. Básicamente los bebés necesitan:
 Alimento
 Horas de sueño
 Cariño
Lo que hay que hacer siempre es acudir a la piscina con estos 3 puntos cubiertos. Asegúrate de que la hora que elijas no debe coincidir con una toma. Además, sería estupendo que fueras a una hora en la que la piscina no se encuentre muy concurrida para que podáis estar relajados, sin ruidos, lo más confortable posible. Si llevas al bebé con sueño, lo más probable es que proteste y no quiera jugar. Lo que te habías planteado como una diversión en familia se ha convertido en una obligación; jamás debe ocurrir eso de un momento lúdico.

En mi opinión, el aprendizaje de la natación no se debe clasificar por
edades, debido a que habrá niños pequeños sin miedo al agua que se
pueda empezar a trabajar con ellos los movimientos típicos de los estilos,
mientras que otros niños mayores necesiten todavía un periodo de
adaptación.

Pero, sin duda, el aprendizaje de conocimientos y desarrollo
tanto motor como psicológico está ligado a la edad. Con esto quiero decir,
que cada etapa de madurez contiene unos tipos de juegos y un tipo de
tratamiento y educación. Por ejemplo, un niño pequeño puede pasarse
horas jugando con unos cubos a llenarlos y vaciarlos, mientras que otro un
poco mayor necesitará otro tipo de juegos y actividades menos sencillos.
También tendremos esto en cuenta a la hora de programar las actividades
acuáticas.
Todo esto parece muy difícil pero, en base, no lo es tanto. En definitiva,
vamos a seleccionar ejercicios de natación y los vamos a disfrazar de
juegos selectos para que la actividad se convierta en lúdica. Vamos a hacer
que los niños vengan contentos a la piscina, y que, aprendan a nadar
mientras juegan. Por ello, es muy importante que el monitor elija
correctamente los juegos acorde a los objetivos.

 Ellos pensarán que “están jugando a…” mientras que lo
que verdaderamente están haciendo es un ejercicio de aprendizaje del
movimiento de brazos de estilo crol.
La imaginación es muy importante, por lo que no nos debe importar
imaginar nuevas situaciones, o cambiarle el nombre a las cosas. Por
ejemplo, es más atractivo llamar “bocadillo” que “pul buoy”. Son cosas
muy sencillas, pero que con los niños funcionan, y debemos establecer el
aprendizaje a su nivel, y ponernos en su piel. Ya tienen bastantes
obligaciones, y según crecen más; vamos a darles un rato divertido y
lúdico, en el que:
– Aprenden a nadar
– Hacen deporte
– Desarrollan sus capacidades y habilidades sociales
– Aprenden nuevos conceptos y situaciones de la vida real

¿Tú qué opinas?