El modelo lúdico se encuentra presente en casi todas las acciones diarias
y cotidianas de los niños y en algunas de los adultos, aunque
generalmente no nos damos cuenta de ello. Los niños desde que se
despiertan por la mañana, están deseosos de jugar; toman el desayuno y
quieren jugar con las galletas, la leche, todo lo que les rodea.

Después van
al colegio y allí continúan jugando y aprendiendo. Ya por la tarde después
del colegio los niños juegan en casa, en el parque… hasta que se van a
dormir. En definitiva: los niños están continuamente jugando y
aprendiendo, o quizás sería más correcto decir que continuamente están
aprendiendo mientras juegan.
El juego es fundamental en el desarrollo de los niños, como veremos más
adelante. El juego les ayuda a comprender el medio que les rodea. Si un
grupo de niños juega a un determinado juego en el que es necesaria la
adopción de roles, están mezclando elementos imaginativos no reales con
elementos reales. El medio en el que juegan es real aunque imaginen que
es otra cosa diferente, están descubriendo su entorno.
Los pequeños, toman elementos reales en sus juegos, toman situaciones
reales. Están descubriendo la realidad de las cosas, objetos, situaciones
cotidianas, roles, mediante el juego. En fundamental jugar para aprender,
conocer. Por ejemplo: jugar a mamás y papás, jugar a cocineros. Sin duda
en el juego existirán elementos imaginativos pero las situaciones son
reales, muchas veces cotidianas, que los niños están aprendiendo,
repitiendo interiorizando en su educación.
Por lo tanto, ¿por qué no utilizar éste modelo en natación? El objetivo de
la actividad es que aprendan a nadar, eso está claro. Pero existen diversas
variantes para que este aprendizaje se realice de forma correcta y eficaz.

Creo firmemente que la natacion resulta terapéutica, por muchas razones, para niños y adultos. ¿Qué beneficios aporta este ejercicio físico en la primera etapa vital? Te los contamos en este post.

6 ventajas de la natación

1. Expresión corporal. La comunicación no solo puede ser verbal, sino también física. El ejercicio en el agua los niños contribuye a una mayor conciencia de su propia capacidad expresiva gracias a las distintas posiciones en un contexto de flotación que propicia la libertad de movimiento.
2. Un buen descanso. Esta actividad no solo es perfecta por el propio disfrute que experimenta el niño gracias a un deporte que vive como un juego. Un efecto secundario agradable es el placer de un sueño reparador.
3. Adiós al estrés. El estrés no solo puede ser cosa de adultos. Algunos niños también están expuestos a la exigencia de muchas tareas extraescolares. La natación es una actividad que produce un efecto catarsis, al liberar esa energía negativa gracias a la integración del juego en el agua.
4. Seguridad personal. Un ser humano emprende muchos aprendizajes importantes a lo largo de su vida. Muchos de ellos, en la infancia. La natación propicia la autonomía en el agua. Algo esencial y que potencia la promoción de la salud, al prevenir posibles incidentes en el agua.
5. Superación. El niño afronta sus propias inseguridades al aprender a nadar. Por ejemplo, supera el miedo al agua o el temor a lo desconocido. Por esta razón, este ejercicio es una fuente de autoestima inagotable que ayuda al niño a tomar conciencia de su potencial.
6. Inteligencia emocional. El niño experimenta emociones vitales como la ilusión, la alegría y la diversión de una actividad que disfruta.
Con el Proyecto de Natación Paco Sánchez, acompañamos a los niños en su proceso de aprendizaje, con un método dinámico y pedagógico. La natacion cambia la vida a los peques.

Buenos días!
Hoy voy a explicaros cómo consigo dos aspectos fundamentales en la piscina:

  1. Estar a gusto en el agua
  2. Autonomía

Vamos por partes os parece?. Desde mi experiencia es fundamental primeramente estar agusto en el agua, venir contento a las clases de natación,  motivado,  con ganas. Después ya trabajaremos autonomía y demás aspectos (flotación,  giros, desplazamientos….)
Me gano la confianza de los peques jugando con ellos, escuchándoles, abrazandoles. Siempre explico los ejercicios que vamos a a realizar, siempre ofrezco mi ayuda. Y nos es jugar por jugar, cada juego tiene incluido un aspecto acuático a ejecutar.
Una vez que el peque está agusto y confía en mi, paso a realizar ejercicios con churro, en brazos si hace falta. Un ejercicio que me gusta mucho y gusta mucho es hacer «un coche» con un churro y un aro. Favorece la posición de desplazamiento, ayuda al equilibrio, propiocepción e incita al juego.
Y así poco a poco vamos trabajando y nos lo pasamos genial en la piscina!