¿Cómo trabajar la autonomía en el agua con niños pequeños?

OBJETIVO: cierta autonomía de los niños de 2-3 años en el agua.
EJERCICIO LÚDICO 1: jugamos a saltamontes. Los niños se tiran al agua y
los coge el monitor.
EJERCICIO LÚDICO 2: jugamos a hacer bombas de agua. El niño se tira al
agua de la mano del profesor haciendo una gran bomba.
EJERCICIO LÚDICO 3: realizamos los ejercicios 1 y 2 pero con material
auxiliar. En este caso jugamos al saltamontes nadador y a la bomba boya.
EJERCICIO LÚDICO 4: ya dentro del agua jugamos a cangrejos y los niños
se desplazan por el borde de la piscina agarrados por las manos.
EJERCICIO LÚDICO 5: jugamos a hacer pompas de jabón soplándole al
agua por la boca.
EJERCICIO LÚDICO 6: jugamos a aprender partes del cuerpo mojándolas
por partes: mojamos orejas, barbilla, sacamos pie del agua, etc.
EJERCICIO LÚDICO 7: jugamos a cangrejos con manguitos o material
auxiliar.
EJERCICIO LÚDICO 8: los niños se sueltan del bordillo y jugamos a coches
de carreras ayudados por el monitor.
EJERCICIO LÚDICO 9: jugamos a rescatar juguetes del agua para liberar las
manos del niño. Si el niño tiene juguetes en las manos evitará abrazar al
monitor y así aumentamos su autonomía.
EJERCICIO LÚDICO 10: sacamos los juguetes de la piscina y ayudamos a los
niños a aprender a salir de la piscina solos.
EJERCICIO LÚDICO 11: jugamos a pescadores. Tiramos juguetes a la
piscina; los niños saltan y con la ayuda del monitor se van a pescar.
Volvemos hacia atrás como cangrejos.
EJERCICIO LÚDICO 12: jugamos al circo. Los niños se tiran al agua y nadan
una pequeña distancia con material auxiliar imitando un animal.
Aprender a nadar jugando: método LudoQua
Dependiendo del animal favorecemos la batida de pies, la brazada, la
respiración, etc.
EXTRA DEL MODELO LÚDICO:
Qué más han aprendido los niños:
– Que los saltamontes saltan
– Como hacer la bomba
– Las boyas flotan
– Aprenden partes del cuerpo
– Aprenden a salir de la piscina
– Aprenden animales de circo
– Se inician en los movimientos básicos de natación (muy básico).

Hoy voy a escribir un post en dos 🙂

En este primero vamos a ver el por qué del miedo al agua y las situaciones más comunes desde mi experiencia que generan este miedo.

En el siguiente post explicaré como tratar esas situaciones. Vamos allá!

Vamos a comenzar por el principio que siempre es lo mejor. ¿Por qué miedo al agua?

El miedo es algo irracional, no podemos elegir tener miedo o no. Según la RAE miedo significa: Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.. Vamos a analizar estas dos definiciones. El miedo lo podemos definir como angustia real o no, es decir, el peque SABE que el agua le da miedo, o anticipa que determinado ejercicio le va a dar miedo y le crea angustia. Si vemos la segunda definición, vemos cómo el pequeño desconfía de “lo que viene”, le crea angustia y malestar lo que se va a hacer en clases de natación.

Bien, esto que he comentado anteriormente es fundamental y en breve vais a ver por qué. Seguimos con el segundo punto, cómo se producen estas situaciones. Voy a enumerar casos en los cuales según mi experiencia profesional se pueden dar situaciones de miedo al agua.

  • Desconocimiento de la actividad
  • Hacer un ejercicio no deseado (generalmente inmersiones) de forma obligada.
  • No anticipar ejercicios
  • No explicar correctamente la actividad
  • Falta de empatía
  • Falta de profesionalidad
  • Dejadez
  • Pensar que todos los peques son iguales
  • Trabajar de forma muy estricta en el agua.
  • Lanzar de forma brusca al agua
  • Dejar pasar angustia en el agua
  • Enseñar a nadar “a lo bruto”.
  • Y alguna más que seguro me dejo (que es ya un poco tarde pero hago esto con los peques en la cama zzzz…)

En el siguiente post os explicaré cómo ponerle solución. Nos leemos?

Bichitos: sobre crianza respetuosa, microbios y peques

La lactancia materna y la guardería

¿Qué hacer si no me reciben la leche materna?

 

La lactancia materna está diseñada para que sea:

  • a libre demanda-es decir sin horarios y cuando el bebé lo requiera-,
  • exclusiva los primeros 6 meses de vida del bebé y
  • prolongada, se recomienda que se continúe hasta al menos los 2 años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Darle continuidad siempre es un reto para la familia, en especial para la madre que dependiendo del país donde trabaje tendrá un permiso postnatal de 1 mes, 3 meses, 5 meses y hasta 1 año como es en Suecia. Sin embargo, al dejarlo al cuidado de alguien, sea guardería o familiar en casa, se plantean varias estrategias para la lactancia materna separada de la madre. A continuación, algunas de ellas:

  1. La principal es establecer un banco de leche, semanas antes del inicio laboral. Muchas son las técnicas de extracción:
    1. manual: súper recomendada porque no requiere de ningún implemento y es eficiente en la recolección de volúmenes adecuados de leche.
    2. Con una saca leche eléctrico: súper practico para cuando vas en carro o realizas alguna otra actividad y deseas aprovechar el tiempo: sacas la leche mientras puedes tener las manos libres.
    3. Saca leche manual: en este caso tienes que emplear una mayor fuerza para obtener la leche, pero es la técnica más común.
  2. Los momentos ideales para sacarse la leche son:
    1. Mientras estés en casa: realizar una extracción cada vez que culmines una sesión de lactancia, es decir, si el bebé toma leche 6 veces al día, cada vez que termine de tomar la leche puedes ordeñarte y sacar al menos 1ml e irlos almacenando en la nevera, ya al final de la tarde tendrás 6ml que es suficiente para el tiempo en que dejaras al bebé al cuidado de otros.
    2. Cuando estés en tu lugar de trabajo, luego del almuerzo -en tu hora libre-, puedes tomar unos minutos para ordeñarte y recuerda mantener la leche en una cadena de frio para su almacenaje y traslado. Este momento también servirá para descongestionar los pechos que estarán esperando por la mamada del bebé.
  3. Como dar la leche al bebe:
    1. En cuchara-similar a como darías una sopa-, con inyectadora, en vaso, y si el bebé toma tetero, podrás usar también este implemento, sin embargo, no se recomienda mientras está en la etapa de lactancia exclusiva para evitar que sufra la confusión del pezón por la tetina del tetero y sea un modo de dejar la lactancia materna exclusiva.

Finalmente, se conocen lugares de cuidados en los que no aceptan la leche materna, en este caso las recomendaciones son:

  • Buscar un lugar de cuidado que sean pro lactancia y estén informados de las formas para implementarlas.
  • Ofrecer información al personal de cuidados: conferencias, trípticos, guías para el manejo de la leche materna cuando es exclusiva. Podemos ser emprendedores y pioneros en la implementación de la lactancia materna en el lugar que hemos elegido para que cuiden a nuestros hijos. El cambio está en ti y se verá reflejado en el mundo a través de los procesos educativos.
  • Darle suficiente pecho antes de dejarlo al cuidado de otro y al retornar dedicar tiempo para volver a lactar.
  • La práctica del colecho es útil principalmente, para las madres que requieren pasar el día trabajando, separada de su hijo, y de esta forma se trata de compensar dicha separación con un mayor tiempo juntos.

En todos los casos hay una recomendación suprema: el lavado de manos constante al momento de extraer, almacenar y manipular la leche materna, de manera que pueda preservarse limpia de bichitos (virus, bacterias, etc.). Que buen regalo le damos a nuestros hijos con la lactancia materna, le ofrecemos: ¡salud, apego, amor, abrigo, nutrientes y compartimos ese momento de placer y felicidad para ambos!

Espero poder seguir ayudando en la crianza que hoy le ofreces a tus hijos, mis contactos son: mariarosangel@gmail.com y en las RRSS llevo mi proyecto:

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¡Lo que toda madre quiere oír¡, estamos en la mejor época para criar, ya que existen infinidades de herramientas para hacerlo cada día mejor!

Soy mujer, hija, hermana, madre, esposa, bioanalista, microbióloga, directora espiritual y promotora de crianza respetuosa.

Seguiremos con una serie de post dedicados a estos temas: Actividades extraacadémicas familiares-formas de apego: matronación, futbol familiar, iniciación musical familiar (desde el vientre hasta la primera infancia). Escolarizar o no.

– Deja que tu hijo elija el material que quiere usar contigo para jugar. Si no quiere material no te preocupes. Si no sabe nadar, se aferrará a ti, y, poco a poco, por su ganas de jugar (date tiempo, es un niño y tarde o temprano querrá jugar) él mismo querrá soltarse y tener más autonomía. 
– Si tu hijo quiere tirarse al agua, déjale que lo haga cuando tú estés mirando, no se lo prohíbas cuando estés presente, ya que lo tomará como un juego y se lanzará cuando te despistes: es mejor que pruebe experiencias contigo delante para evitar accidentes.
– Si tiene miedo, escoge un lugar tranquilo y que no le cubra el agua. Olvídate de que aprenda a nadar ese día, ¡juega con él! Haz de ese momento, un momento de juego increíble, aunque sólo le llegue el agua a los tobillos.
– Si consigues que esté a gusto, poco a poco podrá cubrirle un poco más el agua. Si tienes paciencia, cogerá confianza y autonomía en el agua, y llegará a ver que es un lugar divertido.
– Si, por el contrario, lo que quiere es material, no te empeñes en que se meta al agua sin nada. En clases de natación nos es muy apropiado a los monitores que un niño quiera entrar al agua, aunque sea con material. Ellos no lo saben, y vosotros seguramente tampoco, pero con material propiciamos una buena posición del cuerpo en el agua (hidrodinámica).

Muchas familias se plantean cómo o a qué jugar con su bebé en sus primeros meses de vida. Cuando los niños con más mayores, podemos apuntarlos a cualquier deporte; el deporte más completo por excelencia es la natación. Existe una variante de la natación que es más bien reciente, no muy conocida por la gente: la matronatación o natación para bebés. Ahora ya sabemos que con nuestro bebé podemos realizar un “deporte” en familia de forma eficaz y segura.

La matronatación es también conocida como “natación para bebés” o “estimulación temprana acuática”. Se trata de una variante de la natación para los más pequeños de la casa. Con el paso del tiempo se ha comprobado que practicar un deporte tan completo como la natación, incluso con los bebés es muy beneficioso.
La estimulación temprana acuática es una actividad que realizan los bebés con las ayuda de mamás y papás y el profesional; el objetivo no es aprender a nadar, sino adquirir una serie de conocimientos y aptitudes acuáticas. El tipo de estimulación que se trabaja es a nivel motor, sensorial, sensitivo y cognitivo. Hablamos de matronatación en edades comprendidas entre los 5 y 18 meses.

¿Es una actividad segura?

Con 5 meses el bebé ya tiene su sistema inmunitario desarrollado. Debemos prestar atención a:
 La temperatura ambiente de la piscina debe ser cálida y confortable, con buena ventilación
 La temperatura del agua será alrededor de 32º C para que la sesión sea agradable. Los bebés pierden calor rápidamente, por ello el agua debe estar a esta temperatura y nunca bañarlos en agua fría hasta que no tengan más edad. Nos interesa también que el pequeño se encuentre agusto y la actividad sea lo más familiar, divertida y confortable posible.
 Cloro. La concentración de cloro debe ser inferior a la establecida en piscina de nado normales. Lo ideal entre 0,5 y 0,6% de cloración para matronatación.

Beneficios de la matronatación
 Se cansa y come mejor
 Se cansa y duerme bien
 Mejoran sus reflejos
 Estimula su coordinación
 Mejora su agilidad y destreza. El agua es un medio menos hostil que el terrestre.
 Establece un vínculo afectivo con mamá/papá
 Socializa con el entorno
 Refuerza sus defensas
 Aprende colores, objetos, formas…
 Mejoran sus aptitudes de supervivencia acuática
 Para el curso siguiente ya está “adaptado al medio”
 Establece una rutina. Muy importante
 Momento lúdico-familiar excepcional

¿Qué hay que hacer antes de ir a la piscina?

Las mamás sabéis mejor que nadie cuáles son las necesidades de vuestro pequeño. Básicamente los bebés necesitan:
 Alimento
 Horas de sueño
 Cariño
Lo que hay que hacer siempre es acudir a la piscina con estos 3 puntos cubiertos. Asegúrate de que la hora que elijas no debe coincidir con una toma. Además, sería estupendo que fueras a una hora en la que la piscina no se encuentre muy concurrida para que podáis estar relajados, sin ruidos, lo más confortable posible. Si llevas al bebé con sueño, lo más probable es que proteste y no quiera jugar. Lo que te habías planteado como una diversión en familia se ha convertido en una obligación; jamás debe ocurrir eso de un momento lúdico.

Para aprender a nadar como en todo,  tiene si miga. No es difícil aprender a nadar, pero sí que necesitarás esfuerzo y persistencia.

El estilo de espalda es parecido al estilo crol, tiene sus parecidos y diferencias.  La diferencia radical es la posición “boca arriba” que a los nuevos aprendices les resulta incómodo : se pierde la noción del espacio, se hunden, desorientan o no son capaces de desplazarse.

Desplazarse por el agua es sencillo: si quiero avanzar hacia adelante tengo que “empujar” el agua hacia atrás;  si quiero nadar hacia atrás tengo que empujar hacia adelante.

Por eso cuando nadamos a espalda es un error empujar el agua bien de forma lateral o empujarla hacia abajo (empujar hacia abajo quiere decir que quiero nadar hacia arriba!)

Aquí os dejo una imagen para que os hagáis una idea 🙂

En la imagen se ve claramente como extiendo el brazo, se “agarra” el agua y se lleva hacia adelante proporcionado desplazamiento. Unido a la acción de pies y giro del tronco tenemos un desplazamiento efectivo en estilo espalda.

1)    Comprueba el nivel de consciencia: ¿te responde al hablarle o pellizcarle?

SI: observa su situación y pide ayuda si es preciso.

NO: continúa con el paso 2.

2)    Pide ayuda: Gritando ¡AYUDA! Y comienza con el ABC.    

A)  de abrir la vía aérea.

Haz la maniobra frente-mentón: sujeta su frente con una de tus manos abierta. Con la punta de los dedos de la otra sujeta su barbilla. En niños elévala ligeramente, inclinando hacia atrás su cabeza. En lactantes mantén la cabeza recta con el pecho. Mantén en todo momento su boca abierta. No hagas esta maniobra si sospechas lesión de columna.

Comprueba si respira: Acerca tu mejilla a su nariz para VER (si mueve el pecho), OIR (si respira) y SENTIR (el aire caliente de su respiración). ¿Respira?

◦  SI: colócale en posición lateral de seguridad (salvo sospecha de lesión de columna). Conseguirás esta posición colocando su brazo más cercano a nosotros en ángulo recto al cuerpo con el codo mirando hacia la cabeza y la palma de su mano abierta hacia arriba. El otro brazo crúzalo por su pecho hasta tocar con la palma de su mano la mejilla opuesta. Mientras sujetas su mano apoyada sobre su mejilla,  dobla con tu otra mano su rodilla más lejana y atráela hacia tí. Gira al niño hasta dejarlo casi en posición lateral. Vigila que mantenga la vía aérea abierta y comprueba su respiración hasta la llegada de los servicios de urgencias.

◦  NO: pasa a la fase B.

B) de ventilar boca a boca, “introducir soplando nuestro aire en sus pulmones”.

Lactante: boca a boca-nariz: sella (evitar fugas de aire) con tu boca la boca y la nariz del pequeño, si puedes abarcarla.

Niño: boca a boca.

Da 5 ventilaciones (soplidos) lentas y suaves. Observa el ascenso y descenso de su pecho, si eso pasa es que el aire está entrando en sus pulmones, lo estás haciendo bien.

C) de masaje cardíaco.

No es necesario que compruebes el pulso, este paso está destinado a personal entrenado.

Punto del masaje: La presión debe realizarse en el medio de su pecho, entre sus pezones.

Lactantes: Hay dos formas:

◦  Con dos dedos: Si no puedes abarcar el pecho del pequeño con tus manos, apóyalo en una superficie plana y presiona con tus dedos corazón y anular en el punto del masaje.

◦  Abraza su pecho con tus manos y coloca tus pulgares en el punto del masaje. Presiona con los pulgares.

Niños: realiza el masaje con el talón (parte más cercana a la muñeca) de una de tus manos (con las dos si el niño es muy grande).

Relación masaje-ventilación: 30-2 (la misma que en adultos).

Tras dar las 5 ventilaciones iniciales mantén un ritmo de 30 compresiones seguidas de 2 ventilaciones. Cada 2min (aproximadamente 2 ciclos de 30-2) comprueba si el pequeño respira espontáneamente.

3)    ¿Cómo activar el Sistema de Emergencias (112)?

Con dos o más reanimadores sanitarios la relación será de 15:2.

Si estás solo: realiza las 5 ventilaciones de rescate más 1min de RCP antes de llamar al 112.

Si estás con alguien más: uno de vosotros comenzará la reanimación mientras el otro pide ayuda.

ACTUACIÓN EN CASO DE URGENCIA
Para atenuar los efectos de estos casos, lo primero es no agobiarse e intentar afrontar el problema de la mejor manera posible para que el niño no sufra. Si los padres mantienen la calma, el niño se sentirá más seguro.

 Actúa siempre con la premisa de “no producir mayor daño”.
 Evalúa la situación y asegura la zona.
 Acomoda y tranquiliza al pequeño, muévele lo menos posible.
 Ante desconocimiento o situaciones complejas PIDE AYUDA. En el caso concreto de la piscina acude al socorrista, éste activará el resto de dispositivos si fuera necesario. Fuera de la piscina llama al 112. Intenta mantener la calma y aporta la información que se te pida.
Más importante que saber cómo actuar es tener claro qué no hacer en estos casos. Para ello:
 No dejes solo al pequeño.
 No le agobies con mil preguntas.
 No toques la zona herida sin protección.
 No muevas al pequeño sin necesidad.
 Nunca debes alinear los huesos en caso de fractura.
 No pases por alto una hemorragia.
 No le des comida, bebida o medicación.
Bien es verdad que, la mayor parte de las veces, ante una situación de urgencia, y más cuando se trata de nuestro hijo, la lógica nos lleva a actuar de forma correcta. Pero esa implicación emocional puede hacer que reaccionemos de forma impulsiva y, sin querer, dificultemos la situación. Por este motivo, es interesante conocer algunos procedimientos básicos que nos resultarán útiles en la piscina para saber actuar con calma, rapidez, y efectividad.

Hablamos de un traumatismo cuando aparece una lesión física causada por una acción violenta, es decir, aparece una lesión debido a un golpe muy fuerte.

En el caso de una caída en un bebé siempre es aconsejable una valoración por parte del pediatra, más aun si se ha producido en el pecho, abdomen o en la cabeza e imprescindible si se ha producido una pérdida de conocimiento (por muy leve que haya sido). En el caso de traumatismos de columna no lo muevas sin los medios adecuados. Llama pidiendo ayuda (112) y hasta la llegada del servicio de Urgencias permanece a su lado.

Lo normal es que ante un susto de este tipo el pequeño llore e incluso vomite y tras éste se quede dormido, pero si el llanto no cesa, vomita de forma repetida o se queda tan dormido que cuesta despertarlo más de lo normal llévale inmediatamente a Urgencias.

Si tras un golpe observas que una deformidad o algún movimiento provocan el llanto del pequeño, es posible que estés ante una fractura. En ese caso, inmoviliza lo mejor posible la zona afectada sin alinear los huesos, es decir tal y como está, y de la forma más anatómica posible antes de trasladarle al centro hospitalario. La forma de actuar ante una fractura abierta (aquella en la que el hueso ha abierto la piel) es similar a la anterior, solo que primero tienes que atender la herida producida, lavando la zona y taponando la hemorragia, como te he explicado arriba.