En LudoQua tratamos, tanto formando como impartiendo con bebés y niños/as pequeños.

En esta ocasión, tenemos el honor de contar con Don Jesús Garrido, Pediatra responsable de la web: http://www.mipediatraonline.com/; al cual queremos exponerle algunas cuestiones sobre niños, y como es nuestro caso, el agua y las piscinas.

jesus garrido
 
 
 
 
 
¿Recomienda usted el deporte a temprana edad?
Por supuesto. La actividad física es positiva desde que nuestro cuerpo está preparado para hacerla. La cuestión es encontrar la que más se adapta a cada momento del desarrollo.
¿Qué opina sobre la práctica, cada vez más habitual, de la natación para bebés?
Aprender a nadar es una necesidad básica. Cuanto antes aprende un niño a nadar correctamente más se reducen los riesgos de sufrir un ahogamiento accidental. Es además una actividad que resulta placentera a los niños y una forma muy adecuada para desarrollar entre otras cosas el vínculo de confianza entre los padres y el niño.
 Muchas piscinas se higienizan con cloro, ¿Qué opinión le merece esto?
Es una de la pegas más importantes que tiene esta actividad. Prefiero claramente las piscinas que se higienizan con sal en lugar de cloro. Y recomiendo a los padres buscar siempre una piscina de estas características.
 Las piscinas convencionales están cloradas al 1%, sin embargo, para la práctica de natación para bebés recomiendan una cloración al 0’5%, para evitar hipersensibilidad en la piel, como sabemos tan delicada, en los bebés. ¿Cree  que la práctica de 1 o 2 días a la semana con estos niveles es problemático?
El problema que causa el cloro de las piscinas no es sólo a nivel de la piel. El cloro irrita la piel, y por supuesto, los niños deberían disfrutar del baño en agua sin irritantes como el cloro. Con lo cual, cuanto menor sea la concentración, mejor. Pero como el agua de las piscinas debe higienizarse de algún modo, es claramente preferible la utilización de la mínima concentración de cloro efectiva para este fin. Otra alternativa es como decía la utilización de sal. Los niños con dermatitis atópica no sufren un empeoramiento tan claro de su problema cuando se bañan en agua marina o de piscinas que usan la sal como higienizante. En el caso del agua de mar, junto a la exposición al sol, no solo no producen un agravamiento, sino que mejora la dermatitis atópica.
El segundo problema, en algunos casos más grave que el de la piel, es en los niños con problemas respiratorios. Bronquitis para ser más concretos. El cloro en las piscinas cubiertas es un problema, ya que es un gas volátil . Eso hace que en el aire de las piscinas cubiertas haya unos niveles de cloro que en los niños con hiperreactividad bronquial pueden causar crisis de dificultad respiratoria o impedir que se controle su patología. Hay niños con hiperreactividad bronquial, que van con frecuencia a piscina cubierta que usa cloro para higienizar y mejoran claramente cuando dejan esa actividad. De nuevo es algo evitable si la piscina a la que acude higieniza con sal.
 ¿Cree usted, como profesional, en los beneficios de la estimulación temprana, tanto en suelo como en agua?
Sí. Pero sin pasarnos. Hay quien se plantea la estimulación temprana como una obligación. Como una forma de “obtener de los niños el máximo de su potencial”. Me parece un error hacerlo desde ese planteamiento. Un hijo no es un pozo petrolífero. No podemos plantearnos nuestra interacción con él como un sistema de optimización económica. Es mucho más positivo abordarlo desde el punto de vista de reforzar vínculos afectivos y de confianza. Y de adquirir habilidades saludables y útiles. Todo con un carácter lo más lúdico y flexible que sea posible.
 Hablando de natación infantil, nuestra metodología se basa en el juego y la motivación, cree usted que para el correcto desarrollo del niño/a es mejor este tipo de metodología, o quizás un trabajo más estricto?
Se deduce de mi anterior respuesta que por supuesto prefiero la primera opción. La relación con el niño es siempre más fructífera a través de la curiosidad, el juego, la motivación y el afecto que cualquier presión de carácter autoritario.
 ¿Cree usted que los niños que practican natación sufren más otitis, problema auditivos o de piel?
La realidad es que sí. Tal vez quedaría mejor en esta entrevista decir lo contrario. Pero no sería cierto. Las “otitis piscineras” no aparecen en niños que no van a piscina. Y la dermatitis atópica y las bronquitis son más rebeldes y difíciles de controlar en niños que van a piscinas depuradas con cloro. Pero no creo que eso sea un motivo para desaconsejar de forma general la natación en niños. Aquellos que no sufren esos problemas no tienen porqué renunciar a ella. Y en los que las sufren, lo ideal no es renunciar a la natación, sino hacerlo en las condiciones adecuadas y en las piscinas adecuadas.
Estamos encantados que haya podido contestar a nuestras preguntas, le estamos muy agradecidos por ello.
Reciba un cálido abrazo de todo el equipo de LudoQua.

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