La natación para bebés, se desarrolla en piscinas. Por ello en este nivel se va a estudiar el entorno de trabajo, qué piscinas cumplen los requisitos necesarios para la práctica de natación de bebés y qué material es necesario.
El entorno de trabajo de las clases de natación para bebés se compone de todos aquellos componentes que rodean al bebé y la actividad acuática. Por ello, estos componentes son:

  • La propia piscina
  • Las familias
  • El profesorado
  • El material de trabajo

Antes de entrar en materia, hay que recordar, ¿qué necesita un bebé?
Un bebé necesita básicamente 3 cosas:

  1. Atención y cariño
  2. Alimento
  3. Horas de sueño

En el agua, prácticamente un bebé no necesita grandes cantidades de material ni juguetes. El “material” y “juguete” más importante y principal será la familia. No obstante se podrá usar como material complementario otro tipo de material, juguetes, etc., pero habrá que usarlo en su medida y momento oportuno. Un bebé donde más a gusto se encuentra es en brazos de sus padres, en el pecho, donde pueda oír el corazón, ese sonido relajante y familiar para ellos. Ya se dijo anteriormente, ¿dónde se encontrará un bebé más a gusto, en brazos de sus padres, o en el suelo rígido lleno de juguetes? La pregunta es sencilla de contestar: prima el punto 1 (atención y cariño) sobre juguetes.
Si se habla de cuidados del bebé, nadie mejor que sus padres conocen a su pequeño y cuál es la mejor forma de cuidarlo; no se olvide que ellos pasan 24 horas al día con él, mientras que el profesor tan solo unos minutos a la semana. Un bebé que está alimentado, limpio y con sus horas de sueño cubiertas, está en un estado perfecto para la realización de la actividad. Si el pequeño no acude a la piscina con estas 3 necesidades básicas cubiertas (se recuerda: atención y cariño, alimento y horas de sueño) no podrá relajarse y aprender todo aquello que se espera en la sesión de natación, su atención no será del 100%. Es más, si tiene sueño, es probable que tenga que abandonar la clase y dejarlo para otro día. A un bebé no se le puede obligar a realizar la actividad si no está relajado y feliz. Tan sólo se conseguirán lloros y malestar.
Se comprueba por esto, que además de las condiciones de la piscina, en natación de bebés existe un trabajo familiar previo muy importante. Además de este trabajo familiar, se debe cuidar el entorno de trabajo donde se realizarán las clases. No sirve de nada que el bebé se encuentre perfectamente atendido si el entorno no es el adecuado. Vulgarmente esto sería subir un escalón y bajar dos. Por ello se insiste tanto en la complementariedad entre familia, monitores e instalaciones. Todo debe funcionar fusionado correctamente, pero no por capricho, sino por la adecuada realización de la actividad, por el bien de las familias y sus bebés. Si todo funciona correctamente, cada parte será merecedora de sus “beneficios”. Estos son:

  • Familia: satisfecha por la actividad
  • Monitor: satisfecho por la consecución de objetivos, clases dinámicas, divertidas.
  • Empresa: beneficio “social” y económico. (fama y remuneración).

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