Cotilleando veo que en varias piscinas trabajan con bebés en el agua para garantizar la seguridad del pequeño “por si se cae”, dicen que se les enseña a flotar.

Yo respeto pero no estoy para nada de acuerdo; este entrenamiento es muy duro para los pequeños, que a base de tragar agua acaban flotando.
Y yo me pregunto, si vas a la piscina, ¿por qué se va a caer tu bebé de 6 meses al agua si aún no sabe ni andar? ¿Lo piensas dejar solo?
No es mejor estar con él, aprender a flotar disfrutando en familia, no como media de supervivencia, sino como afecto, amor, respiración, relajación…
Otra cosa importante, cuidado con las inmersiones ya que el bebé puede realizar aspiración y entrar agua en vía respiratoria, con lo cual la historia se complica….

La natación (y matronatación) generalmente abarca rangos de edades tempranas y jóvenes; así pues a los niños los apuntan a clases de natación para que aprendan a nadar y para que realicen un deporte.

Está claro que una vida saludable es posible mediante ejercicio y una buena alimentación, pero para la realización de ejercicio hace falta motivación, y a veces la natación puede parecer más aburrida o menos grupal que otros deportes.
La clave de esta motivación es que los niños tengan ganas de repetir y quieran seguir aprendiendo.
Por ello, se plantea el siguiente binomio juego-aprendizaje.
Está demostrado que cuando se tiene interés y ganas se aprende con más facilidad.
No podemos poner a los niños a realizar ejercicios puros de natación porque sería aburrido; tampoco podemos estar toda la sesión jugando porque no aprenderían.
Lo ideal es enfocar los ejercicios de una forma atractiva para los pequeños: aprender jugando.
Si aprenden jugando, ya tendremos esas ganas de repetir los juegos (ejercicios), con lo cual estarán aprendiendo más y motivados.

La Matronatación abarca desde el preparto hasta que el niño se desenvuelve solo en el medio acuático.

Es, como su nombre indica, una técnica de natación de la madre con el bebé.

El término Matronatación es realmente una marca registrada de una técnica específica de natación de bebés y sólo se debería usar este término estrictamente a esta variante.

Sin embargo, por extensión se ha dado en llamar a la natación de bebés matronatación prácticamente en cualquier centro, sin que en realidad sea Matronatación como tal, en sentido estricto.

  La Matronatación® (marca registrada) es una técnica de aprendizaje asociada a la psicología, que fue desarrollada en Argentina por la doctora Patricia Cirigliano, doctora en Psicología, Sociología y profesora de Educación Física en 1960.

Según Patricia Cirigliano: “El método, al que se incorporan juegos y música, también es practicado por embarazadas y por niños discapacitados y accidentados ya que les permite adquirir nuevas habilidades, mejorar su ritmo evolutivo, reforzar su sistema inmunológico y respiratorio”,

  “La gran diferencia con otros métodos de enseñanza del nado es que (…) tomamos al bebé en su totalidad teniendo en cuenta su evolución y su relación con los padres, que lo acompañan en cada clase”

Las clases y actividades aplican los principios reconocidos de la natación de bebés para gran beneficio y disfrute tanto de la madre como de los hijos.

Se pretende despertar las habilidades del bebé, éste se ira desprendiendo de ellos (padres) para entrar en el aprendizaje por experiencia cada vez en mayor grado.

Bueno, como algunos y algunas ya sabéis, hace un tiempo publiqué un libro sobre natación para bebés.

Estaba aquí en casa en el ordenador poniendo algunas cosas en orden y me apetece poneros un pequeño fragmento.

Por supuesto ya sabéis que el libro es gratuito 😉 http://www.bubok.es/libros/235546/Mi-bebe-flota-inicio-a-la-matronatacionport_color

 

BENEFICIOS DEL AGUA

Los beneficios del agua son muy numerosos, pero lo que aquí nos interesa, son los beneficios relacionados con las necesidades básicas de los pequeños y su desarrollo psico-motriz.

Un bebe que asista a las clases de familiarización del medio acuático:

  1. Se cansa y come mejor.
  2. Se cansa y duerme bien.
  3. Mejoran sus reflejos.
  4. Estimula su coodinación.
  5. Mejora su agilidad, ya que el agua es un medio menos hostil que el terrestre.
  6. Socializa con el entorno.
  7. Establece un vinculo afectivo con papa y mama.
  8. Refuerza sus defensas.
  9. Aprende colores, objetos, etc
  10. Mejoran sus aptitudes de supervivencia acuática
  11. Si al año siguiente se le apunta a un curso de iniciación de natación, el niño ya conoce el entorno y la situación; por lo tanto es capaz de asimilar mejor los nuevos conocimientos.
  12. Establece una rutina.

Es más fácil el movimiento en el agua que fuera de ella. Así, un bebe en la cuna no se mueve mucho, en el agua la posibilidades son infinitas. Además, los bebes y papas se muestran muy contentos de realizar una actividad en familia. El pequeño disfruta, se cansa, duerme y come mejor, establece rutina, aportamos por tanto, un granito de arena en su educación

No nos olvidemos, que una vez realizado el curso de adaptación, la familia podrá disfrutar del agua por su cuenta muchísimo más que antes, de una forma autónoma, sin miedo a meter al bebe en el agua.

 

3.4. MÚSICA

La música es un elemento muy importante en las clases de adaptación acuática Dependerá del centro donde se impartan las clases y del monitor, pero, desde mi punto de vista, la música no ha de faltar en una sesión de natación de bebes.

La música tiene la capacidad de recrear el ambiente que se desee. Así, en las salas de espera encontramos música tranquila, quizás clásica, piano, para que las personas que allí se encuentren  no se alteren…

 

Muchas familias se plantean cómo o a qué jugar con su bebé en sus primeros meses de vida. Cuando los niños con más mayores, podemos apuntarlos a cualquier deporte; el deporte más completo por excelencia es la natación. Existe una variante de la natación que es más bien reciente, no muy conocida por la gente: la matronatación o natación para bebés. Ahora ya sabemos que con nuestro bebé podemos realizar un “deporte” en familia de forma eficaz y segura.

La matronatación es también conocida como “natación para bebés” o “estimulación temprana acuática”. Se trata de una variante de la natación para los más pequeños de la casa. Con el paso del tiempo se ha comprobado que practicar un deporte tan completo como la natación, incluso con los bebés es muy beneficioso.
La estimulación temprana acuática es una actividad que realizan los bebés con las ayuda de mamás y papás y el profesional; el objetivo no es aprender a nadar, sino adquirir una serie de conocimientos y aptitudes acuáticas. El tipo de estimulación que se trabaja es a nivel motor, sensorial, sensitivo y cognitivo. Hablamos de matronatación en edades comprendidas entre los 5 y 18 meses.
¿Es una actividad segura?
Con 5 meses el bebé ya tiene su sistema inmunitario desarrollado. Debemos prestar atención a:
  • La temperatura ambiente de la piscina debe ser cálida y confortable, con buena ventilación
  • La temperatura del agua será alrededor de 32º C para que la sesión sea agradable. Los bebés pierden calor rápidamente, por ello el agua debe estar a esta temperatura y nunca bañarlos en agua fría hasta que no tengan más edad. Nos interesa también que el pequeño se encuentre agusto y la actividad sea lo más familiar, divertida  y confortable posible.
  • Cloro. La concentración de cloro debe ser inferior a la establecida en piscina de nado normales. Lo ideal entre 0,5 y 0,6% de cloración para matronatación.
Beneficios de la matronatación
  • Se cansa y come mejor
  • Se cansa y duerme bien
  • Mejoran sus reflejos
  • Estimula su coordinación
  • Mejora su agilidad y destreza. El agua es un medio menos hostil que el terrestre.
  • Establece un vínculo afectivo con mamá/papá
  • Socializa con el entorno
  • Refuerza sus defensas
  • Aprende colores, objetos, formas…
  • Mejoran sus aptitudes de supervivencia acuática
  • Para el curso siguiente ya está “adaptado al medio”
  • Establece una rutina. Muy importante
  • Momento lúdico-familiar excepcional
¿Qué hay que hacer antes de ir a la piscina?
Las mamás sabéis mejor que nadie cuáles son las necesidades de vuestro pequeño. Básicamente los bebés necesitan:
  • Alimento
  • Horas de sueño
  • Cariño
Lo que hay que hacer siempre es acudir a la piscina con estos 3 puntos cubiertos. Asegúrate de que la hora que elijas no debe coincidir con una toma. Además, sería estupendo que fueras a una hora en la que la piscina no se encuentre muy concurrida para que podáis estar relajados, sin ruidos, lo más confortable posible. Si llevas al bebé con sueño, lo más probable es que proteste y no quiera jugar. Lo que te habías planteado como una diversión en familia se ha convertido en una obligación; jamás debe ocurrir eso de un momento lúdico.

¿Qué es un bebé? Creo que no habrá dudas acerca de ello, ¿no? Todo el mundo sabe que los bebés son pequeñitos, tiernos, huelen a nuevo, toman el pecho o biberón, usan montones de pañales, se ríen, lloran, te agarran el dedito, balbucean, les gustan los colores, son muy exploradores… un sin fin de adjetivos podríamos decir de ellos y no acabaría el libro.

burbujitas

Me refiero a un aspecto más técnico. Cuando tenemos niños mayores de 3 años en natación, ya sabemos que muscularmente están desarrollados y que se encuentran en la etapa infantil de desarrollo. Con ellos buscaremos que aprendan a nadar de una forma atractiva que les llame la atención y les guste, que tengan ganas de repetir. Combinaremos técnica y juegos…etc. Prácticamente cualquier movimiento de brazos, tronco y piernas pueden realizarlo, mejor o peor, con mayor o menor destreza. En este caso buscaremos ejercicios que se adapten a su nivel mental y su psicomotricidad, que evidentemente esta unido al crecimiento del niño.

En el caso de los bebés el enfoque de las clases es más complejo.

Los bebés desde que nacen, crecen y se desarrollan a una velocidad vertiginosa. Tienen todo el mundo por conocer y explorar. El bebé conforme va acumulando meses se va desarrollando física y psicológicamente. Este desarrollo es el que nos va a marcar la pauta. Fundamental en las clases de los bebes. No puedo pedir a un bebé determinados movimientos si aún no posee las capacidades necesarias para ello.

La natación es un deporte muy completo cuyos beneficios, especialmente en bebés, son múltiples y de sobra conocidos. Tal es así que se ha convertido en una actividad muy recomendable también para niños y niñas con trastorno del espectro autista (TEA).

Su práctica es una excelente forma de estimulación que ayuda al desarrollo psicomotor, favorece la relajación y contribuye al bienestar, todo dentro de un entorno lúdico y en un medio, el acuático, que permite llevar a cabo un ejercicio de “bajo impacto”. Lo que lo hace idóneo para niños con necesidades especiales.

Francisco Sánchez Aguilar, formador en el Centro Médico Pamplona y fundador de LudoQua, nos explica cómo se trabaja con niños con TEA en el agua.

La natación como terapia

En primer lugar hay que tener en cuenta que dentro del espectro autista podemos encontrar muy diversas formas de afectación; unos niños estarán muy afectados, al tiempo que en otros será más complicado averiguar su grado de afectación. En cada uno de ellos se observan comportamientos y actitudes muy diferentes, de modo que podemos encontrarnos desde niños que no comprenden lo que se les dice o incluso que no saben ni siquiera expresar sus sentimientos, hasta niños con menor afectación, que tan sólo nos dan a conocer alguna muestra.

100985

En cualquier caso, podemos trabajar en el agua de forma muy efectiva y divertida con ellos. ¿Cómo? En primer lugar, en estos casos especiales, es necesario trabajar mucho la empatía, esto es, saber colocarnos en el lugar de la otra persona. Pero sobre todo no debemos frustrarnos si el niño no ejecuta un ejercicio determinado, pues quizás no lo ha comprendido o no se sabe expresar o hacernos llegar sus sentimientos y emociones. O quizás no sepa cómo decirnos “no sé hacerlo” o “no sé qué es lo que quieres que haga”.

Sepan o no sepan nadar, el trabajo en el agua va a ser muy beneficioso; de cualquier manera estaremos potenciando unas habilidades u otras.

La actividad se ocupa especialmente de la familiarización al medio acuático, la flotación, la fuerza y la coordinación de brazos y piernas, los giros, las respiraciones. Sin duda esta tarea requiere de esfuerzo, lo que cansa a los pequeños, pero también se persigue con ello liberar tensiones y ayudarles a relajarse, muy importante para estos niños. Además se trabaja mucho el contacto visual y la sociabilidad a través de juegos-ejercicios.

La colaboración de las familias, fundamental

Con la natación se consigue, en varias sesiones, que el niño o niña trabaje la relajación, libere tensiones y se exprese corporalmente en un medio en ingravidez: el agua.

Siempre sin olvidar que cada uno es un mundo, por lo que es imprescindible estar muy atentos a sus reacciones, al movimiento corporal y al feedback de la familia. Y es que, como diría Glenn Doman, médico experto en estimulación y ayuda a niños con lesión cerebral “la familia no es el problema, es la solución”. Por lo tanto es esencial su participación. Trabajando en el agua con las familias y sus hijos se les enseña a canalizar los sentimientos y se les muestra otra vía de comunicación: gestual y emocional. De este modo los profesionales trabajamos quizás unas horas a la semana con ellos, pero las familias pueden hacerlo 24 horas al día.

>Un último consejo: El uso de material en el aprendizaje de la natación es eficaz y hace posible que niños que no saben nadar floten (manguitos, etc.), sin embargo con el material no podemos trabajar las sensaciones en el agua: sensación de flotar, de sentir el arrastre del agua con brazos y manos, sensación de apoyos en el agua para el correcto desplazamiento… Si es posible, es preferible el material y potenciar el contacto humano.

En definitiva, muchos aspectos que pueden resultar dificultosos de trabajar en el medio terrestre devienen eficaces en el medio acuático.