El modelo lúdico se encuentra presente en casi todas las acciones diarias
y cotidianas de los niños y en algunas de los adultos, aunque
generalmente no nos damos cuenta de ello.

Los niños desde que se
despiertan por la mañana, están deseosos de jugar; toman el desayuno y
quieren jugar con las galletas, la leche, todo lo que les rodea. Después van
al colegio y allí continúan jugando y aprendiendo. Ya por la tarde después
del colegio los niños juegan en casa, en el parque… hasta que se van a
dormir. En definitiva: los niños están continuamente jugando y
aprendiendo, o quizás sería más correcto decir que continuamente están
aprendiendo mientras juegan.
El juego es fundamental en el desarrollo de los niños, como veremos más
adelante. El juego les ayuda a comprender el medio que les rodea. Si un
grupo de niños juega a un determinado juego en el que es necesaria la
adopción de roles, están mezclando elementos imaginativos no reales con
elementos reales. El medio en el que juegan es real aunque imaginen que
es otra cosa diferente, están descubriendo su entorno.
Los pequeños, toman elementos reales en sus juegos, toman situaciones
reales. Están descubriendo la realidad de las cosas, objetos, situaciones
cotidianas, roles, mediante el juego. En fundamental jugar para aprender,
conocer. Por ejemplo: jugar a mamás y papás, jugar a cocineros. Sin duda
en el juego existirán elementos imaginativos pero las situaciones son
reales, muchas veces cotidianas, que los niños están aprendiendo,
repitiendo interiorizando en su educación.
Por lo tanto, ¿por qué no utilizar éste modelo en natación?

A veces cuando hablamos de natación para bebés nos viene a la cabeza el tema de las inmersiones. 

Sé que cuando un bebé realiza una inmersión queda un vídeo muy chulo pero…. ¿es realmente necesario?

Me llegan emails de personas que me cuentan que el primer o segundo día de clase con su bebé han hecho una inmersión, que lloró mucho y que desde entonces no quiere ver la piscina ni en pintura. ¡Lógico! A ti no te gustaría que te sumergieran apenas sin previo aviso y sin conocer ni siquiera qué es la piscina, cómo se comporta el agua con tu cuerpo, etc ¿no?

Por otro lado la inmersiones hay que realizarlas con precaución ya que si por ejemplo el bebé está llorando y lo sumergimos corremos el riesgo de una bronco-aspiración.

Las clases de natación para bebés son mucho más que realizar inmersiones. Tenemos muchas sesiones por delante para trabajar el equilibrio, coordinación, flotación, respiración, giros, saltos, actividades lúdicas, juegos en grupo, juegos musicales, apego….

Me gustaría saber tu opinión 😉

¡¡¡Hola, hola!!!

Este post va dedicado a mi amigo Dani que me comenta que su bebé no lo pasa bien en las clases. Me dice que la primera clase la pasó así pero que la segunda fue un caos, que lloraba casi gritando, temblaba de frío y se le notaba angustiado. Que había juguetes para entretenerlos pero que no había manera.

Quiero aprovechar y contestar aquí con datos anónimos (no publicaré ni de donde es, ni quien es su hijo, ni fotos ni nada) pero creo que el fondo del asunto puede ayudar a más personas como él.

Por otro lado me siento alagado que tanto él como otras personas me hagan preguntas como especialista 😉

Lo primero de todo, que las clases de matronatación o natación de bebés no son “para jugar”. Sí que es cierto que se juega, pero no es el fin (no es una guardería o escuela infantil). Se trata de desarrollar ciertas habilidades acuáticas tanto del bebé como de las familias acompañantes. Estas habilidades las conseguiremos con: juego, cariño y amor. Así de sencillo y complejo a la vez.

Entonces, ¿por qué llora en la piscina si parecía que le encantaba el agua?

Os voy voy a mostrar aquí varios motivos por los cuales un bebé puede llorar en las clases:

  • La temperatura del agua no es adecuada. Para bebés de 4 a 12 meses lo ideal 36 grados, de 12 a 24 meses lo ideal a 32. Si no es adecuada el bebé no estará cómodo.
  • Las familias estén nerviosas por falta de información del profesional. El profesional debe (o debemos) facilitar toda TODA la información de las sesiones con naturalidad y profesionalidad para que los papás confíen y se encuentren cómodos; si las familias no están cómodas los bebés lo perciben (sí, soy muy listos)
  • El horario de las clases no se adecúa al bebé en concreto. Si el horario coincide con hora de siesta, de toma de alimento… el bebé tendrá otras prioridades.
  • Demasiada estimulación. Son clases de estimulación acuática, no de sobre-estimulación. Juguetes y material los justos y necesarios para cada sesión en concreto.
  • Se realiza las inmersiones de forma prematura. Cada cosa a su tiempo que hay mucho que trabajar. Paciencia!
  • Hay muchos niños por grupo o hay mucho jaleo en la piscina. Los bebés son muy sensibles a un entorno ruidoso, que no suele ser el ambiente tranquilo del hogar.
  • Se mete al bebé de golpe en el agua. Y por lo tanto, ya será difícil que se encuentre a gusto , y será difícil calmarlo después del susto.
  • No nos paramos a pensar en el lenguaje no verbal y no sabemos ver qué nos está demostrando el bebé. Cada bebé y cada niño es un mundo, no todos los ejercicios deberían ser iguales para todos. Cada uno lleva su ritmo y SÍ O SÍ HAY QUE RESPETARLO.

Estas son las causas más comunes que por mi experiencia me ha tocado.

¿Tienes dudas?

Mándame un correo y haré otro post para ayudarte a ti y a quien necesite 😉

La natación para bebés, se desarrolla en piscinas. Por ello hay que saber qué piscinas cumplen los requisitos necesarios para la práctica de natación de bebés y qué material es necesario.
El entorno de trabajo de las clases de natación para bebés se compone de todos aquellos componentes que rodean al bebé y la actividad acuática. Por ello, estos componentes son:
• La propia piscina
• Las familias
• El profesorado
• El material de trabajo
Antes de entrar en materia, hay que recordar, ¿qué necesita un bebé?
Un bebé necesita básicamente 3 cosas:
1. Atención y cariño
2. Alimento
3. Horas de sueño
En el agua, prácticamente un bebé no necesita grandes cantidades de material ni juguetes. El “material” y “juguete” más importante y principal será la familia. No obstante se podrá usar como material complementario otro tipo de material, juguetes, etc., pero habrá que usarlo en su medida y momento oportuno. Un bebé donde más a gusto se encuentra es en brazos de sus padres, en el pecho, donde pueda oír el corazón, ese sonido relajante y familiar para ellos.

Pues uno ya va cumpliendo sus años, que eso es bueno, y se van acumulando experiencias.

Ya son muchos años también como profesor de natación, y es ahora cuando profesionalmente me encuentro más en forma, muy cómodo en mis clases, con una metodología propia que se que funciona, y eso me hace estar muy tranquilo, con mucha paciencia, sabiendo que pasito a pasito los peques van a conseguir todo lo que se propongan.

También son horas ya las que he pasado impartiendo clases de natación para bebés, por eso, cuando ahora veo que algunas de estas clases carecen de estructura… sufro un poco profesionalmente.

Las clases de natación para bebés, al igual que la natación infantil tiene que tener marcados sus objetivos y su itinerario. Las sesiones deben tener su estructura, porque sin estructura no podemos establecer una continuidad.

A simple vista puede parecer que un bebé no puede trabajar nada en el agua… pero que va, se pueden trabajar muchísimas cosas aparte de “jugar y realizar inmersiones”.  ¿Qué podemos trabajar?

  • Coordinación manual
  • Coordinación ojo-mano
  • Refuerzo del vínculo familiar
  • Inicio al desplazamiento (no nadar, pero sí desplazarse)
  • Fortalecimiento y tono muscular
  • Fortalecimiento sistema cardio-respiratorio
  • Adaptación al entorno
  • Socialización con el entorno
  • Organización del sueño
  • Relajación

Y muchas muchas cosas más que se pueden trabajar, siempre con buena conexión con las familias.

Si tienes curiosidad tienes 3 opciones:

  1. Pregúntame si lo necesitas, estoy para tí.
  2. Pásate por mi formación virtual como monitor de natación para bebés
  3. Pregunta, infórmate en el centro que te de más confianza. Yo estoy en OnFitness en la Morea

Me gusta siempre hablar de cómo se hacen las cosas, de consejos para mejorar la técnica en un deporte, consejos para perder el miedo al agua….etc.

A veces para aprender a hacer las cosas de forma de correcta, es necesario saber cómo no se deben hacer, qué cosas debemos evitar.

Cuando doy una clase de natación, hay veces que enseño cómo hacer la técnica de forma incorrecta para que el alumno identifique y pruebe cómo no se debe hacer, y, a continuación le hago ver cómo se hace de forma correcta y detecta la gran diferencia y comodidad que supone hacerlo bien.

He aquí consejos para NO aprender a nadar:

  • Ser un profesor autoritario
  • Ser frío y distante con los alumnos
  • Ofrecer una clase sin estructura
  • No jugar bajo ningún concepto
  • Ofrecer una técnica pura y dura
  • Si tiene miedo al agua forzarle
  • Obligar a realizar ejercicios aunque el alumno se oponga
  • Nunca ofrecer ejercicios colectivos
  • Ser individualista en el agua
  • No fijar objetivos a corto/medio/largo plazo
  • No tener comunicación con la familia

¿Qué os ha parecido?

Aunque os parezca increíble, los niños también pueden aprender a nadar con estos consejos, pero es probable que no sean felices.

Para mi gusto, el aprendizaje es un proceso en el cual el niño debe ser partícipe y DISFRUTAR DE LA ACTIVIDAD, tener actitud y estar MOTIVADO.

Espero que os  haya servido 😉

No es fácil encontrara sitios donde formarte como profesional de matronatación. Seguro que te gustan los bebés y niños pequeños y el agua. Es posible que no encuentres formación presencial donde vivas.

Es por ello que desde LudoQua he creado FORMACIÓN VIRTUAL para que puedas formarte DESDE CUALQUIER SITIO, desde tu casa, tu ordenador.

¿Dónde me apunto? http://formacion.franciscosanchezaguilar.com

¿Funciona este método?

Aquí te dejo mi presencia en radio y televisión 😉

¡Te espero!

Pues resulta que navegando por twitter (cosa que hago a menudo) a raíz de publicar un artículo sobre natación para bebés he recibido algún comentario que decía que estaban de acuerdo. El texto narraba sobre las bondades de la natación para bebés. Practicar esta disciplina no es para aprender a nadar, sino conseguir otros objetivos mucho más enriquecedores para esta etapa del bebé.afecto

Si quieres que tu bebé aprenda a nadar tengo malas noticias: ES IMPOSIBLE. Un bebé no puede aprender a nadar. Es evidente que el bebé sigue un desarrollo motor y neuronal que poco a poco irá desarrollándose; no hay prisa, poco a poco crecerá y conseguirá un montón de hitos del crecimiento.

Por otro lado,  no debemos confundir nadar con desplazamiento. Un bebé en el agua puede llegar a ser capaz de desplazarse con mayor o menor soltura.

Bueno a lo que íbamos. Las clases de natación para bebés están encaminadas a realizar diversos ejercicios de psicomotricidad, relajación, flotación, manipulaciones, etc. Un pilar básico de estas clases es el refuerzo del vínculo familiar, reforzar el aspecto afectivo. Y es que estas clases, a diferencia con la natación infantil, se realizan con los papás en el agua.

En las clases nos olvidamos de los manguitos y flotadores, y nos centramos en nuestras manos, nuestra piel, el contacto con nuestro bebé. Es muy enriquecedor.

Pruébalo y verás como engancha 😉

Y para que no se diga: yo que soy el fundador de Ludoqua (Fco Sánchez) llevo a mi nena desde los 2 meses a la piscina y a día de hoy que tiene 8 meses seguimos disfrutando del agua.

En esta ocasión os voy a hablar de una técnica de “autorrescate” de bebés.

En primer lugar decir que, respeto a cualquier profesional, indistintamente de la técnica o metodología que utilice; lo que no significa que tenga que estar de acuerdo. Con unos estoy de acuerdo y con otros no.

La técnica en cuestión se llama ISR (Infant Swimming Resource) y se basa en que si un bebé se cae al agua sea independiente y sepa salir a flote y no ahogarse.

A priori parece una muy buena técnica que triunfó y sigue triunfando en latinoamérica y ahora también en ciudades como Madrid o Barcelona.

Os voy a poner un vídeo de los resultados:

A los papás primerizos les parece una idea genial y todos se volvieron locos porque sus bebés aprendieran. Qué mejor que si por un casual te despistas a tu hijo no le pase nada.

A mi entender, la natación y la seguridad no son esto, pero es un tema que ya hablaré en otro post por no alargar este.

A continuación, si te ha parecido ideal este vídeo, voy a mostrarte otro de “cómo se consiguen” estos resultados; valora tu mismo si te compensa clases y clases de lloro de tu bebé:

Bajo mi punto de vista, la natación de bebés es otra cosa, pero como he dicho, cada uno es libre de elegir lo que mejor crea para los suyos.

¡Saludos!