Buenos días!

Tal como os comentaba el otro día en otro post, hablaba sobre los miedos de los peques al agua en la piscina. Si no lo leíste está aqui.

En ese artículo os comentaba los posibles motivos por los que un peque puede llegar a tener miedo al agua en la piscina, y también os decía que haría otro post para ver cómo se puede solucionar; pues bien, allá vamos! 

Sabiendo todo esto, estamos ya en condiciones de pasar el número 3, y ver que todo no es tan malo,  y que se le puede poner solución (donde yo trabajo en menos de 5 sesiones solucionado)

¿Cómo quitar el miedo al agua?

Lo primero de todo es tener buena comunicación con las familias, que expliquen de dónde (creen) que viene el miedo, si ha sido por mala experiencia en otra piscina, de más pequeño, susto, etc. Una vez sabemos de dónde partimos, comenzamos a trabajar. Hablar con los peques es fundamental: nos sentamos juntos (no necesariamente dentro del agua, en el borde suficiente), hablamos, nos conocemos un poco. Sacamos juguetes que le interesen y poco a poco todo va fluyendo.

Siempre explicaremos qué ejercicio vamos a hacer y así sabemos su opinión. Si nos expresa malestar tenemos que explicarle cómo lo vamos a realizar y hacerle entender que sentir malestar NO es malo, que le vamos a ayudar, vamos a estar a su lado en todo momento. El ejercicio que queremos hacer lo dividimos en 3: empezamos por ejercicio base sencillo, después lo complicamos un poco y finalmente se ejecuta como queremos. Ejemplo: quiero que el peque vaya solo con el churro para trabajar autonomía. Primero le explico, después le llevo el recorrido aupas, con calma, cariño; después aupas y el churro y poco a poco le entrarán ganas de probar él solito/a. Todo esto no tiene por qué ser en el mismo día claro 😉

Nunca forzaremos a realizar ejercicios, trabajaremos la MOTIVACIÓN y el JUEGO.  Seremos simpáticos, cordiales y muy CARIÑOSOS. Al fin y al cabo, SÓLO TIENEN 3 O 4 AÑITOS. Cada peque afortunadamente es diferente, cada uno lleva su ritmo, nunca mediremos a todos por igual: respetaremos la evolución de cada uno.

Pues bien, hasta aquí hemos llegado, espero que os haya quedado claro todo. Cualquier duda me tenéis a vuestra disposición en www.franciscosanchezaguilar.com o pakinen.sanchez@gmail.com

Qué son las oportunidades?

Y no me estoy refiriendo a las ofertas del supermercado.

Podríamos decir que la oportunidad es el momento para poder aprender algo. “He tenido la oportunidad “, es decir he tenido un momento para aprender algo.

Es evidente que a más momentos u oportunidades,  más cosas puedo aprender.

El sistema de oportunidades se basa en ofrecer “muchos momentos ” para el aprendizaje, da igual de lo que sea. Dale a un niño momentos para aprender algo y lo conseguirá.

Si hablamos de natación,  vamos a hablar de muchos momentos acuáticos para que aprenda. No podemos pretender que explicando una vez y haciendo un ejercicio va a aprender.

Es por ello que me gusta enseñar jugando. Jugando están motivados y se ofrecen muchos “momentos”, que se repiten y permiten al alumno adquirir grandes capacidades. Es así de sencillo,  ofrecer oportunidades y acompañarles en el proceso, con calma, con cariño. A base de ofrecer y de repetir pulimos la técnica.

Es por eso que todos pueden aprender de forma divertida,  solo hay que ofrecer oportunidades.

Sabes cómo se ejecuta la brazada de crol?

Pues seguramente si, la verdad es que no es difícil a nivel básico,  pero la cosa se complica cuando tenemos objetivos,  queremos bajar segundos al cronómetro,  aumentar velocidad….

Es cuando entran en juego ejercicios específicos para ello. 3 de ellos son:

  1. Realizar un recobro aéreo con extensión de brazo
  2. Trabajar la brazada en natación de rescate para ser conscientes
  3. Trabajar la última fase de empuje en la brazada.

Hay muchos más ejercicios pero ya iré poniendo ya… solo deciros que mi alumno de la futura oposición ha bajado de 40 segundos a 31 en 50 metros… Tan solo en 7 sesiones de entrenamiento!

Necesitas ayuda?

Paco : Entrenador y coach de natación.

Los primeros días de natación son días de cambios para los peques, y los profes lo sabemos, y es por ello que debemos tener mucha paciencia, mucho tacto, empatía y cariño.

¿Qué hacer? 

Cuando los niños comienzan su primer día de natación generalmente
tienen miedo a lo desconocido. Van a ir a un sitio que no es de su entorno
habitual, y además van a meterse en la piscina con un extraño (a priori).
Vamos a intentar que este “destete” o trance pase de la mejor forma
posible.
OJETIVO: primer día de natación satisfactorio.
EJERCICIO LÚDICO 1: acudimos a la entrada de la piscina donde se
encuentran los niños con sus mamás o papás con juguetes en las manos.
Se los enseñamos y les decimos que solo vamos a jugar, pero en el borde
de la piscina (donde vaya a ser la actividad).
EJERCICIO LÚDICO 2: una vez con los niños en la piscina, les dejamos que
jueguen tranquilamente, que exploren, que jueguen con cubos a llenarlos
y vaciarlos de agua, mojar la pelota…
EJERCICIO LÚDICO 3: una vez que vemos que los niños están tranquilos,
dejamos material que vayamos a usar en la clase cerca de ellos, otro por el
agua; queremos que se fijen y tengan curiosidad por él. Poco a poco se
introduce el monitor a jugar con los pequeños, siempre con mucha
tranquilidad y calma. Es un momento lúdico, tan sólo hay que jugar y
pasárselo bien. Con esto para el primer día puede ser suficiente.
OBJETIVO: entrada al agua.

¿Tu qué opinas?

Como dice el título,  es un tema que hablaba ayer con mi vecino.

Mi vecino es campeón del mundo en Taekondo y profesor de ello además. Ayer hablábamos de si era bueno que los niños jugasen en las clases (él en las suyas en Taekondo y yo en las mias de natación ).

Llegamos a una conclusión : Sí pero.

Qué significa?  Significa que los niños deben jugar, que es como aprenden de pequeños,  mediante el juego, que además potencia sis ganase de aprender, su motivación.  Pero también coincidíamos que no jugar por jugar.

Si quieres que tu hijo “solo juegue” apuntalo a psico motricidad,  llévalo a la ludoteca, al parque…

La idea es que los juegos estén orientados al aprendizaje de un ejercicio concreto, que tengan un OBJETIVO. En mis clases por ejemplo cada juego tiene un objetivo, claro que a veces les dejo juego libre, pero el 90% de la clase se ejecuta con técnica mediante el juego.

Aprenden de forma divertida y les motiva.

Es un poco más de trabajo para el profesor pero te aseguro que merece la pena 🙂

Hoy quiero hablaros desde mi punto de vista, de mi experiencia.

He trabajado en varios sitios como profesor de natación y hay bastante disparidad. Por un lado he trabajado en sitios con ratios de 8 peques por grupo. Cuando son grupos de peques de más de 6 años ni tan mal, porque van todos con buena disciplina e incluso ayuda a hacer una clase dinámica.  Pero cuando son peques que empiezan, o tienen 3/4 años  o son peques que vienen con algún miedo  etc, tantos peques por grupo es inviable.

Por otro lado donde trabajo son grupos de máximo 2, cierto es que no son clases baratas, pero si haces la media sale igual. A Muchas familias les compensa porque son clases muy tranquilas, trabajas toda la clase, no los tienes que tener fuera del agua esperando su turno pasando frio. Se aprovecha el 100% de la clase en el agua. Da tiempo a resolver dudas, que los niños te cuenten su día a dia, quitas miedos…

Por otro lado hay un lazo más estrecho con las familias que eso se agradece mucho. A mi me gusta más trabajar así,  se trabaja con calidad. No cantidad pero eso ya depende de la filosofía de la empresa.

Yo solo se que trabajando en el agua con mi método  (ludoqua, aprender a nadar jugando) y con este ratio los peques aprenden antes, mejor y más contentos. No lo digo solo yo, lo dice las lista de espera que tenemos y eso que trabajo también los domingos….

¡Buenas tardes!

Hoy quiero hablaros sobre un tema que vengo rumiando…. es en cuanto a natación y los niños por grupo.

¿Cuántos niños por grupo creéis que es el óptimo para que aprendan a nadar bien?

Aquí hay un tema importante y predominante: money. Hay cursos que son bastante baratos pero a costa de poner 8 o 10 niños por grupo. Creo que, como en toda empresa, el dinero es importante, pero también me parece fundamental que los peques aprendan a nadar sin miedos, en confianza con su profesor, que sea algo divertido y motivador, sin pasar frío.

Es cierto que si son grupos de niños mayores en mi opinión se pueden poner bastantes por grupo porque ya saben desplazarse por el agua y prácticamente van solos y el profesor va dando instrucciones para mejorar la técnica y estilo.

Pero cuando se trata de niños de 3 a 5 años, creo que poner grupos de 8 o más es temerario y contraproducente para el buen desarrollo de las sesiones de natación. Lo suyo es que el dinero que invierten los papás se aproveche, y claro, con grupos tan numerosos al final hay que trabajar de 2 en dos y los demás niños al bordillo a esperar su turno. A mí personalmente ese sistema no me gusta. Prefiero tener grupos más reducidos y que los peques aprovechen toda la clase de principio a fin. Evidentemente serán clases algo más caras, pero no pasan frío y están todo el rato haciendo ejercicio en el agua, y además hay más conexión con el profesor, se puede hablar más, tratar miedos, inquietudes…..

¿Vosotros que opináis?

¡Ayuda! Qué le pongo a mi hijo en la piscina para bañarnos con seguridad

Ya llega el verano, ya llega la fruta…. Y ya llegan las dudas de las mamás y papás, tíos, tías, abuelos, amigos, conocidos, blogueros y un largo etcétera sobre un tema recurrente: LOS NIÑOS Y LA PISCINA

Y es que no es un tema para tomarlo a risa, es un tema serio por las graves consecuencias que puede llegar a acarrear. Y es que no os voy a hablar de estadísticas, porque está claro que al que le toca su estadística es el 100% y le va a importar un pepino la estadística general. Esto es así.

Como os decía, llegando esta temporada, yo como otros profesionales recibimos dudas sobre seguridad en piscinas, y sobre todo sobre cómo proteger a nuestros hijos para evitar un ahogamiento. Me preguntáis sobre todo qué es mejor, que si flotadores, que si manguitos, que si he leído por ahí que esto sí, que aquello no…

Una cosa tengo bien clara y me gustaría que os quedase clara también a vosotros: las mamás y papás sois quien mejor conocéis a vuestros hijos. Ocurre que gente de cierta fama escribe (como yo, pero no soy famoso) es sus blogs, redes sociales sobre productos. Eso está muy bien pero no debemos creerlos siempre a pies juntillas. Por eso voy a intentar tener cuidado y daros mi opinión sobre diferentes productos del mercado que os pueden ayudar a resolver vuestras dudas, pero nunca os diré lo que tenéis que hacer; esa es una decisión que sólo vosotros podéis tomar. Podéis tratarme como un asesor acuático 😉

Hay muchísimos productos en el mercado así que voy a hablaros de los más conocidos ( o eso creo yo ); cualquier duda, crítica constructiva o cualquier cosa que necesites puedes escribirme que estaré encantado (pakinen.sanchez@gmail.com).

Vamos al lío. ¿Qué es lo mejor? Lo mejor siempre es la PREVENCIÓN, suena a tópico pero después de más de 10 años en esto creedme que es así. Ya me he tirado varias veces a la piscina a salvar niños que “supuestamente” estaban seguros. Lo más seguro es que estén con vosotros. Tú conoces a tu hijo, tú sabes hasta qué punto le vas a permitir libertad. Si es un niño muy movido lo ideal es acotar una “zona de juego” de tal forma que en caso de accidente siempre esté a tu vista (ojo que los socorristas también se despistan!). Realmente todos estos elementos de flotación el peligro no viene por el material en sí, si no por creer que con ese material es suficiente y no hay que vigilarlos. El problema viene al ver niños muy pequeños con manguitos o flotador SÓLOS en la piscina. El problema no es el manguito, el problema es la falta de atención al menor en un medio divertido pero peligroso.

Después de saber que lo mejor es estar contigo vamos a diseccionar el tema aún más. ¿Estamos hablando de aprender a nadar o de disfrutar del agua en familia? Una cosa es el material que utilizamos los profes para enseñar a nadar y otra cosa son los ELEMENTOS DE FLOTACIÓN del mercado. También me preguntan sobre todo las mamás al acabar la natación en junio: “si le pongo manguitos en verano no irá para atrás?” Por supuesto que no, los niños tienen bien claro cuando están “en clase de natación” a cuando están con los papás en la piscina. Yo no uso manguitos en mis clases de natación pero eso no es óbice para que tú no los uses con tus hijos y te lo pases bomba. Yo con mi hija le pongo un cinturón de flotación y nos lo pasamos bomba (2 años).

Voy a explicaros desde mi punto de vista los beneficios de cada elemento de flotación / juego. También os animo a que cuando leáis un artículo, reviséis QUÉN LO ESCRIBE, y cotilleéis un poco sobre quién es, por qué escribe así, etc. Si de verdad os da confianza, adelante, pero no creáis lo primero que leáis, ni incluso a mí, os invito a cotillearme 😉 (Paco Sánchez Aguilar en Pamplona, trabajo en OnFitness)

  • Claleco flotador. Lo primero es saber si está homologado por la CE y cumple normativa EN. Tiene gran poder de flotación pero no es inmune a golpes de otros niños ni caídas en el suelo que puedan dejar inconsciente. Muy útil si tu hijo no se maneja muy bien en el agua o tiene inseguridad. Procura si ocurre esto bañarte con él en una zona tranquila con algún juguete y ve poco a poco. No le digas cosas como “venga tírate que con eso flotas”, “no seas miedica que con eso flotas!”. El miedo no es algo racional, dale su tiempo y verás cómo va todo como la seda. Ideal también si eres madre de dos y quieres jugar con ellos en el agua. Flotan, pero no les quites nunca el ojo de encima porque aunque lleven buenos cierres los niños ya sabemos que son grandes Houdinis. Por contra puede haber niños que requieran estar más sueltos y puede que les agobie. Tiene de bueno que deja libre las manos y no lleva excesivo aparataje en extremidades.
  • Manguitos. Está servida la controversia. Yo no recomendaría los típicos inflables de una cámara que puedes coger en tiendas que todos sabemos. Son fácilmente extraíbles con el riesgo que conlleva y se pinchan, además que las costuras hacen rozaduras. Si te decides por manguitos, procura comprar los del tamaño de tu hijo. Hay unos de la marca Delphin que no se pinchan y se pueden acoplar varios discos para flotar más o menos. No es muy útil para aprender a nadar pero sí que ayuda a que el niño se desenvuelva en el agua, empiece a tener autonomía, quitar el miedo… que son elementos clave a la hora de aprender a nadar. Además de manguito, se puede usar de disco flotador, frisbi, elemento de juego en el agua… sí, el precio puede parecer alto, pero el material de calidad es lo que tiene, que no vale 5 euros el pack. Para flotar, aprender a hacer burbujas, meter la cabeza, jugar, patalear, hacer ejercicios de propiocepción… sí, es útil y se puede trabajar con él bien. Eso sí, me repito, nunca lo pierdas de vista, un niño es un niño, lleve lo que lleve.
  • Swimtrainer o flotador entrenador. Diseñados según el fabricante para ofrecer una postura óptima para la práctica de la natación. Un poco aparatoso pero la verdad que tiene un buen cierre de seguridad que no está al alcance del peque, es buen elemento de flotación, ofrece practicidad a la hora de realizar juegos en el agua y tienen varios modelos en función del peso, lo cual permite una evolución. Se puede usar desde bebés. Os recomiendo este flotador pero también tenerlos en brazos cuando son muy peques, piel con piel también en la piscina; ofrecer la seguridad de los brazos, el calor.
  • Churros. Ideales sobre todo en natación porque es muy versátil y nos permite a los profes trabajar con seguridad con varios niños y además nos permite utilizarlo para la técnica de varios estilos de natación. Para las familias también es muy útil como elemento lúdico.

Entonces… ¿qué elijo?

Es muy sencillo, que tu hijo pruebe lo que más le guste, que disfrute del agua, olvídate de que aprenda a nadar. Todos los niños aprenden a nadar, pero sobre todo aprenden antes cuando vienen a clase felices, motivados, contentos. Elije lo que quieras sabiendo que no debes apartarte de su vista, que a veces es cansado estar tooooda la tarde con ellos en el agua, pero que ningún elemento te va a garantizar un 100% en el agua. También has de saber que los niños no gritan en el agua, se produce una MUERTE SILENCIOSA (su cerebro sólo puede pensar en respirar y no es capaz de pedir ayuda). Que elijes chaleco porque lo ves mejor, adelante, que manguitos, perfecto. Pero estate con él, juega disfruta, déjale experimentar. Si se quiere quitar el material, déjalo que lo haga delante de ti, si lo toma como un juego lo hará cuando no mires.

En definitiva, no existe la panacea, pero sí existen las familias responsables que eligen el material que creen mejor a sabiendas que puede ocurrir un imprevisto (igual que en casa, en el parque…) pero que si estás pendiente ese imprevisto sólo queda en susto.

 

Buenos días!

Pues ya se acabó mayo y en breve comenzaremos el veranito 😉

Ya he acabado la temporada de natación, después de varios meses de trabajo y trabajo (desde septiembre del año pasado). Ocho meses dando natación de lunes a domingo, desde las 4 de la tarde hasta las 9 de la noche. Ya con ganas de un poquito de descanso la verdad jeje.

Si tuviera que hacer un resumen de cómo ha ido la temporada sería el siguiente:

Comenzamos octubre con niños que repetían, pero también ha habido altas nuevas. En general ha ido todo sobre ruedas como cabría esperar. Este año han entrado “varios retos”; varios niños que han venido “rebotados” de otras piscinas porque las familias no consideraban que se les había ofrecido un buen trato a sus hijos y por lo tanto habían cogido miedo al agua. Es cierto, a veces los padres podemos ser exagerados, sobreprotectores, pero otras muchas veces el miedo es real, esos niños realmente venían a la piscina con inseguridad, miedo.

La verdad que a mí los retos me gustan y me motivan y más cuando después de pasar los meses ves cómo evolucionan y cómo aprenden a nadar, sin miedo, con confianza, con seguridad.

Por el camino, a parte de técnica de natación he incluido técnicas de socorrismo infantil, lo cual les da más confianza, otras habilidades acuáticas que seguro que les serán útiles 😉 y además se lo pasan realmente bien practicando técnicas de rescate y socorro; descubren que el agua es divertida pero que NO todo vale, que pueden ocurrir accidentes, imprudencias y por lo tanto, no hay que tenerle miedo pero sí respeto.

Ha acabado el curso y todos han aprendido a nadar, o a desplazarse si eran muy pequeños y aún no tocaba aprender; o quitarse el miedo si era el objetivo. Conclusión: todos han cumplido sus objetivos y me siento muy satisfecho por ello.
Ahora toca junio que hemos organizado cursos intensivos de cara al verano, y después julio y agosto de descanso, para volver en septiembre con las pilas cargadas, aunque no se si descansaré en agosto ya que me están proponiendo clases particulares en piscinas comunitarias….

Si tienes algún problema estaré encantado de escucharte 😉

Nos leemos!

En estos tiempos que nos están tocando vivir, estamos muy familiarizados ya con LA CRIANZA CON APEGO. Desde mi punto de vista como papá no concibo otro tipo de crianza, ¿por qué no voy a portear a mis hijos? ¿por qué no darles achuchones y cariños?

Criar con apego no es malcriar, como dice Carlos González, malcriar es criar mal, y dar besos, abrazos, portear y dar cariño a tus hijos no es malcriar. ¿A quién no le gusta que le mimen?

Desde mi punto de vista PROFESIONAL DE NATACIÓN, no concibo enseñar a nadar de otro forma más que con cariño, respeto y apego.

Me interesa que en mis grupos de 2 a 7 años los niños confíen en mi, pierdan el miedo al agua, y que mejor forma que con cariño, paciencia y respeto por su propia evolución; porque TODOS van a aprender a nadar.

Pero hay que entender que cada niño tiene su ritmo de aprendizaje, su evolución; si comprendemos esto nuestras clases de natación serán muy divertidas y sin contratiempos. No veo nada de malo es coger en brazos a niños de 2 años en el agua, de darles un abrazo, ofrecerles juego, confianza.

Pero no os penséis que mis clases son un cachondeo; claro que hay normas y la mayoría de las veces trabajamos y mucho en el agua. Pero es que tener respeto, dar abrazos y ser cariñoso con ellos no es contrario a trabajar en el agua. Y es que la realidad es que así aprenden mucho más rápido, y SIENDO FELICES, y disfrutando del agua.

Así es como trabajo yo y de momento me está yendo muy bien 😉