Quiero agradecerte la confianza depositada en mi y en ludoqua para formarte.

Sería para mi un honor que recomendases mi formación Online compartiendo esta foto adjunta  y la web ludoqua.es
Muchas gracias!
Paco Sanchez

Aprender a nadar es algo muy concreto.

A mi me gusta ver la natación como algo más global. No me gusta “solo enseñar ” al estilo clásico.

Para que veáis mi forma de enseñar os dejo esta foto de material que acabo de comprar: cesta de la compra.

Qué voy a trabajar de forma lúdica:

  • Se trabaja la patada para aprender a nadar
  • Se trabajan los colores
  • Las formas
  • Se trabaja en equipo con los demás compañeros.
  • Aprendemos a hacer la compra
  • Trabajamos mucho en el agua: resistencia
  • Se lo pasan muy bien, se motivan y tienen ganas de repetir.

Y muchas cosas más que podría contaros.

Para ellos es un juego, pero yo se que están practicando técnica específica de natación.  Cada juego tiene un sentido, un motivo. De esta forma yo no obligo a ningún niño,  son ellos los que piden hacer más,  y probar cosas nuevas.

Como podéis ver no es la forma tradicional. Pues así se trabajan todos los aspectos de la natación  (estilos, posición,  técnica,  respiración….) pero de una forma diferente.

Este material es solo un ejemplo de todo lo que trabajamos duro en el agua en cada sesión. Es más trabajo para el profesor?  Sí pero os aseguro que merece la pena!

El primer día de natación.

Esta es una duda recurrente en mi trabajo. ¿cómo va a ser la primera clase de natación de mi hij@?

A lo largo de los años es una duda muy razonable que se preguntan muchas familias. Es lógico. Es como cuando van a empezar el colegio o la guardería, las familias quieren que su hijo no sufra, lo pase lo mejor posible. Es duro para todas las partes, pero creo que la peor parte se la llevan las familias, que anticipamos y pensamos mil cosas que podrían pasar.

El primer día de natación tiene que ser algo chulo, divertido, atractivo. El agua es muy divertida, ¿por qué no iba a serlo en natación?

Os voy a contar desde mi experiencia y mi forma de trabajar cómo sería el primer día de natación de vuestros hijos e hijas.

Lo primero de todo es formalizar la matrícula en recepción, allí siempre se os da toda la información que necesitéis, siempre podéis llamar, mandar un email o todo lo que necesitéis. Si aún te quedan dudas o si crees que necesitas contar algo al monitor, siempre está mi puerta abierta. ¿Qué cosas me suelen comentar?

  • Mi hijo nunca ha hecho natación y es un poco tímido
  • Le cuesta un poco al principio
  • Le cuesta confiar
  • Lleva tapones en los oídos por temas médicos
  • ¿Quién le va a dar clase? ¿Está formado?
  • Mi hijo tiene autismo
  • Mi hijo tiene Síndrome de down
  • Mi hijo ve mal o lleva gafas
  • Tiene 5 años pero aún no ha hecho natación
  • Venimos de otra piscina con una mala experiencia
  • No le gusta meter la cabeza en el agua
  • Le asusta ponerse gafas

Y podría escribir más, pero estas son las cosas con las que me encuentro día a día. ¿Te suenan?

Voy a deciros que todas estas situaciones SON COMPLETAMENTE NORMALES. Nunca ha hecho natación, pues vamos a ponerle solución!

Le cuesta un poco, normal! no me conoce!

Estoy formado? Por supuesto! y con muchos años en la espalda!

Autismo, down…. no hay ningún problema, es más, los grupos son se hacen “especiales”, van todos juntos. Donde trabajo no hay “caballitos”, ni colores. Todos somos una familia. Los grupos se hacen siempre para que los peques estén a gusto en el agua y con similares características en el agua.

Da igual la edad que tenga, yo mismo aprendí de mayor a nadar, y al poco me formé como socorrista, monitor y muchas cosas más!

Venimos con una mala experiencia: no hay problema, aquí respetamos el ritmo de tu hijo. No presionamos, no metemos la cabeza a la fuerza. Trabajamos la empatía y la motivación.

Bueno, pues el primer día será el siguiente:

  1. Venís a la piscina, ponéis el bañador, toalla etc al peque. 
  2. YO os espero dentro, y hablamos 3-5 minutillos para que me contéis lo que necesitéis (previamente si teníais dudas habremos hablado por teléfono o tomando un café)
  3. Me quedo con los peques, nos sentamos en el borde, les enseño la instalación, el material. Hablamos sobre qué vamos a hacer en natación y cómo lo vamos a hacer. Nos vamos conociendo. 
  4. Jugamos y empezamos a meternos en el agua (en brazos generalmente, y poco a poco pondremos material y trabajaremos muuuucho)
  5. Nos lo pasamos genial y…. se pasó la media hora!
  6. Volvemos con las mamás y tenemos ganas de repetir.

Así de sencillo, pensando siempre en vuestro hijo.

¿Qué os parece?

Aprender a nadar es algo muy concreto.

A mi me gusta ver la natación como algo más global. No me gusta “solo enseñar ” al estilo clásico.

Para que veáis mi forma de enseñar os dejo esta foto de material que acabo de comprar: cesta de la compra.

Qué voy a trabajar de forma lúdica:

  • Se trabaja la patada para aprender a nadar
  • Se trabajan los colores
  • Las formas
  • Se trabaja en equipo con los demás compañeros.
  • Aprendemos a hacer la compra
  • Trabajamos mucho en el agua: resistencia
  • Se lo pasan muy bien, se motivan y tienen ganas de repetir.

Y muchas cosas más que podría contaros.

Para ellos es un juego, pero yo se que están practicando técnica específica de natación.  Cada juego tiene un sentido, un motivo. De esta forma yo no obligo a ningún niño,  son ellos los que piden hacer más,  y probar cosas nuevas.

Como podéis ver no es la forma tradicional. Pues así se trabajan todos los aspectos de la natación  (estilos, posición,  técnica,  respiración….) pero de una forma diferente.

Este material es solo un ejemplo de todo lo que trabajamos duro en el agua en cada sesión. Es más trabajo para el profesor?  Sí pero os aseguro que merece la pena!

¿Qué material de piscina es más adecuado para que los niños aprendan a nadar?

Hoy en día existe gran variedad de material auxiliar que combina diversión y aprendizaje.

  • El objeto más común es el llamado “churro” o “patata”. Es un cilindro de poliestireno que permite gran cantidad de juegos y ejercicios, así como autonomía para el niño.
  • Los manguitos de poliestireno también son muy útiles, ya que no se pinchan, sobre todo los que llevan varios discos porque se pueden ir quitando en función del nivel del nadador.
  • También son eficaces los bañadores que llevan integradas varias microcámaras de aire que permiten flotar sin impedir el movimiento. No recomiendo chalecos que no lleven arnés porque se suben a la cara del pequeño.

Básicamente, con un “churro” en la piscina podremos pasarlo en grande con los niños y ellos podrán realizar todo tipo de movimientos y ejercicios (delante, detrás, a caballito, etc). Eso sí, los padres deberán estar muy atentos en todo momento. Estamos eligiendo calidad y diversión y desechamos pseudotranquilidad y flotador.

Buhita, una de las integrantes de los Pijamask tiene otros super poderes.

Adivináis cuales? Me ayuda en la piscina a quitar el miedo al agua de los peques.

Cuando un peque viene a natación y tiene miedo, puede ser por:

  • una mala experiencia previa
  • desconocimiento
  • miedo porque la piscina es grande
  • no sabe que se va a hacer
  • el agua puede estar fría
  • no está con los papas….
  • mil cosas más

En cualquier caso, tener miedo al agua:

  • no es algo malo
  • no es motivo de burla
  • no es ser menos
  • no tiene edad (hay niños de 3, 6 o adultos con miedo)
  • es fácil ponerle solución

Con ella jugamos mucho, le damos muchos paseos en barco (tabla de natacion), la llevamos a la playa (de lado a lado de la piscina), nos enseña a bucear,  a soplar burbujas y muchas cosas más.

La verdad es una buena compi 🙂

 

Hoy voy a escribir un post en dos 🙂

En este primero vamos a ver el por qué del miedo al agua y las situaciones más comunes desde mi experiencia que generan este miedo.

En el siguiente post explicaré como tratar esas situaciones. Vamos allá!

Vamos a comenzar por el principio que siempre es lo mejor. ¿Por qué miedo al agua?

El miedo es algo irracional, no podemos elegir tener miedo o no. Según la RAE miedo significa: Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario, Sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá un hecho contrario a lo que se desea.. Vamos a analizar estas dos definiciones. El miedo lo podemos definir como angustia real o no, es decir, el peque SABE que el agua le da miedo, o anticipa que determinado ejercicio le va a dar miedo y le crea angustia. Si vemos la segunda definición, vemos cómo el pequeño desconfía de “lo que viene”, le crea angustia y malestar lo que se va a hacer en clases de natación.

Bien, esto que he comentado anteriormente es fundamental y en breve vais a ver por qué. Seguimos con el segundo punto, cómo se producen estas situaciones. Voy a enumerar casos en los cuales según mi experiencia profesional se pueden dar situaciones de miedo al agua.

  • Desconocimiento de la actividad
  • Hacer un ejercicio no deseado (generalmente inmersiones) de forma obligada.
  • No anticipar ejercicios
  • No explicar correctamente la actividad
  • Falta de empatía
  • Falta de profesionalidad
  • Dejadez
  • Pensar que todos los peques son iguales
  • Trabajar de forma muy estricta en el agua.
  • Lanzar de forma brusca al agua
  • Dejar pasar angustia en el agua
  • Enseñar a nadar “a lo bruto”.
  • Y alguna más que seguro me dejo (que es ya un poco tarde pero hago esto con los peques en la cama zzzz…)

En el siguiente post os explicaré cómo ponerle solución. Nos leemos?

– Deja que tu hijo elija el material que quiere usar contigo para jugar. Si no quiere material no te preocupes. Si no sabe nadar, se aferrará a ti, y, poco a poco, por su ganas de jugar (date tiempo, es un niño y tarde o temprano querrá jugar) él mismo querrá soltarse y tener más autonomía. 
– Si tu hijo quiere tirarse al agua, déjale que lo haga cuando tú estés mirando, no se lo prohíbas cuando estés presente, ya que lo tomará como un juego y se lanzará cuando te despistes: es mejor que pruebe experiencias contigo delante para evitar accidentes.
– Si tiene miedo, escoge un lugar tranquilo y que no le cubra el agua. Olvídate de que aprenda a nadar ese día, ¡juega con él! Haz de ese momento, un momento de juego increíble, aunque sólo le llegue el agua a los tobillos.
– Si consigues que esté a gusto, poco a poco podrá cubrirle un poco más el agua. Si tienes paciencia, cogerá confianza y autonomía en el agua, y llegará a ver que es un lugar divertido.
– Si, por el contrario, lo que quiere es material, no te empeñes en que se meta al agua sin nada. En clases de natación nos es muy apropiado a los monitores que un niño quiera entrar al agua, aunque sea con material. Ellos no lo saben, y vosotros seguramente tampoco, pero con material propiciamos una buena posición del cuerpo en el agua (hidrodinámica).

Qué son las oportunidades?

Y no me estoy refiriendo a las ofertas del supermercado.

Podríamos decir que la oportunidad es el momento para poder aprender algo. “He tenido la oportunidad “, es decir he tenido un momento para aprender algo.

Es evidente que a más momentos u oportunidades,  más cosas puedo aprender.

El sistema de oportunidades se basa en ofrecer “muchos momentos ” para el aprendizaje, da igual de lo que sea. Dale a un niño momentos para aprender algo y lo conseguirá.

Si hablamos de natación,  vamos a hablar de muchos momentos acuáticos para que aprenda. No podemos pretender que explicando una vez y haciendo un ejercicio va a aprender.

Es por ello que me gusta enseñar jugando. Jugando están motivados y se ofrecen muchos “momentos”, que se repiten y permiten al alumno adquirir grandes capacidades. Es así de sencillo,  ofrecer oportunidades y acompañarles en el proceso, con calma, con cariño. A base de ofrecer y de repetir pulimos la técnica.

Es por eso que todos pueden aprender de forma divertida,  solo hay que ofrecer oportunidades.

¿Tú qué opinas? ¿Crees que para aprender a nadar es necesario nadar y nadar y nadar hasta quedar agotado?

Hay una filosofía de las que dicen: venga tu dale, otro largo, otro, otro, que al final te saldrá bien.

Yo soy de los que piensa que si nadas mal muchos largos, aprendes mal y encima te cansas, e incluso te puedes lesionar.

Prefiero hacer las cosas poco a poco con calma, explicando bien los ejercicios a ejecutar. 

Otra cosa diferente es que una vez que ya sabemos nadar, deberemos hacer metros para mejorar tiempo, pulir una técnica perfecta, competir, etc… Pero para aprender a nadar de forma básica y sencilla no es necesario desde mi punto de vista hacer gran cantidad de metros.

Donde trabajo como profesor de natación, trabajo con todo tipo de público, y uno de ellos es gente adulta que no sabe nadar; unos nada de nada, y otros se defienden más o menos pero se cansan, se agotan, no tienen capacidad…. y no se sienten seguros de practicar por su cuenta. En cualquier de los casos trabajo con ellos con una técnica de SENSACIONES. Esta técnica se basa es que tú mismo te notes deslizar, que notes si lo haces bien o mal, al margen de las correcciones oportunas que se hacen in situ.

Otra cosa que me gusta mucho es estar dentro del agua con mis alumnos, y me da igual que sean niños o adultos; se aprende también imitando, todos a la misma altura y nivel.

Es por ello que después de mucho tiempo he lanzado un curso virtual que lo llamo “50 ejercicios para aprender a nadar” donde he recopilado los mejores ejercicios a mi entender para aprender a nadar.

En el curso están los 50 vídeos de los 50 ejercicios con sus 50 explicaciones; vamos, muy completo a mi entender. La forma de proceder es muy sencilla, ves como se hace el 1, si te sale bien pasas al 2. Cuando seas capaz de ejecutar el 50 ya sabrás defenderte en el agua como un pez 😉